Una paradoja del calentamiento global. A medida que sube la temperatura del aire y el mar, el hielo del mar Artico disminuye rápida y uniformemente. En 2012, el hielo del mar Artico disminuyó tanto que la pérdida superó el récord anterior de 2007, según el Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de EE UU.
Una paradoja del calentamiento global. A medida que sube la temperatura del aire y el mar, el hielo del mar Artico disminuye rápida y uniformemente. En 2012, el hielo del mar Artico disminuyó tanto que la pérdida superó el récord anterior de 2007, según el Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de EE UU.
Desde 2012, el área del hielo del mar Artico que rodea al Polo Norte disminuyó hasta llegar a 4,1 millones de kilómetros cuadrados, la superficie más pequeña desde que comenzaron las observaciones por satélite en 1979.
Pero en la Antártida, donde el hielo oceánico está más disperso y a merced del viento y las olas, la historia es diferente: en algunos lugares el hielo va en aumento.
En septiembre del año pasado, datos satelitales indicaban que la Antártida estaba rodeada por la mayor superficie de hielo jamás registrada en la región: 19,44 millones de kilómetros cuadrados), según el centro.
Antecedentes
En estudios anteriores el fenómeno fue atribuido a la nieve: el calentamiento global calienta el aire de la Antártida y el aire cálido atrapa más humedad, lo que a su vez genera más precipitaciones. Eso significa que cae más nieve sobre la Antártida, la que a su vez reduce la salinidad de las capas superficiales del océano haciéndolas menos densas. Estas capas se hacen más estables, impidiendo que las corrientes cálidas de las profundidades del océano suban y derritan el hielo del mar.
Ahora un nuevo estudio señala otra causa: el derretimiento de las barreras de hielo. A medida que, a raíz de las temperaturas cálidas, se desintegran las barreras de hielo que rodean al continente más austral, el agua dulce que éstas liberan se acumula en una capa superficial fría sobre la superficie del océano. Esta capa fría protege a la parte superficial del océano de las aguas más cálidas y profundas que están derritiendo las barreras de hielo.
El estudio “muestra que el calentamiento global puede causar un enfriamiento regional, y eso es bastante ilógico”, expresó el director del estudio Richard Bintanja, del Instituto Meteorológico de Holanda.
Sin embargo, una Antártida más fría puede contribuir a un aumento del nivel del mar. Las temperaturas más bajas implican menos nieve en las capas polares, con lo cual hay más agua que se queda en el océano, explicó el científico.
En total, la pérdida de hielo polar aportó 11,1 milímetros al nivel global del mar desde 1992. El nivel del mar sube a un ritmo de 3,2 milímetros al año.
Al investigar la paradoja de la Antártida, Bintanja y sus colegas observaron que las partes más profundas del océano en la Antártida se están calentando.
El equipo también encontró investigaciones que demuestran que algunas barreras de hielo de la Antártida se extienden hasta un kilómetro de profundidad en el océano. El agua cálida profunda puede entrar fácilmente en contacto con una barrera y derretirla desde abajo.
Estas observaciones llevaron a los científicos a sugerir que el agua derretida sube a la superficie- el agua dulce es más liviana que el agua salada- y forma una capa fina fría que impide que el agua caliente que hay debajo se mezcle, enfriando de esa forma la capa superficial y permitiendo que se forme más hielo.
Existe un modelo climático que se comportó de esa manera, reforzando la teoría, según Bintanja, cuyo estudio se divulgó en la publicación Nature Geoscience.
Es más, el equipo señaló que su nueva teoría puede explicar la mayor parte de la expansión del hielo oceánico. Por ejemplo, un modelo estadístico sugirió que otros factores, como las lluvias y los vientos, sólo son responsables de aproximadamente el 25 por ciento del aumento de hielo marino.
Walt Meier, del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de Boulder, Colorado, señaló que el estudio es “bastante interesante, es algo que nunca antes había visto”.
Pero se muestra más cauto acerca de la idea que el derretimiento de las barreras de hielo explica la tendencia global. El hielo oceánico puede encontrarse lejos de los bordes del continente, específicamente en invierno cuando el hielo está en su punto máximo, observó el científico.
Observó Bintanja, el líder del estudio: “Probamos esto con nuestro modelo climático y el efecto del derretimiento del agua se extiende hasta el frente de hielo oceánico”.
Especial para EL DIA de National Geographic
21/04/13
EL DIA REVISTA DEL DOMINGO
