Una gran parte del golfo de México quedó cerrada para la pesca el miércoles, al tiempo que el temor de que una gigantesca mancha de petróleo afecte las playas y los arrecifes de coral de Florida eclipsó los progresos para contener el derrame.
Una gran parte del golfo de México quedó cerrada para la pesca el miércoles, al tiempo que el temor de que una gigantesca mancha de petróleo afecte las playas y los arrecifes de coral de Florida eclipsó los progresos para contener el derrame.
El cierre, que afecta cerca de 45.728 millas cuadradas (118.430 kilómetros cuadrados) –alrededor del 19% de las aguas federales del Golfo-, fue anunciado el martes, mientras los políticos arremetían furiosamente en Washington por las -aparentemente- laxas medidas de seguridad e interrogaban a los funcionarios del Gobierno sobre los errores cometidos.
El director de la agencia estadounidense encargada de monitorear el derrame advirtió que una marea negra “dinámica y sin precedentes” avanzaba hacia el litoral de Florida, si es que ya no había llegado a la región.
Jane Lubchenco, responable de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), dijo a los periodistas que es "cada vez más probable" que la mancha de petróleo alcance la poderosa corriente del golfo, que la arrastraría hasta los cayos de Florida y tal vez los sobrepase.
Por otra parte, explicó que para el momento en que el petróleo alcance el estrecho de Florida –unos 8 a 12 días después de ingresar en el torbellino de la corriente–“probablemente esté desgastado y degradado, y también diluido”. Podría aparecer en la forma de franjas emulsionadas y partículas de alquitrán, en lugar de petróleo crudo fresco.
Entre tanto, peritos analizaron al menos 20 partículas de alquitrán encontradas en distintas playas de los cayos del sur de Florida para determinar si provenían del derrame de petróleo.
El senador Bill Nelson describió a la posibilidad de que la mancha de petróleo alcance el estado de Florida y se dirija a la plataforma continental oriental de Estados Unidos como su “peor pesadilla”.
Las advertencias tan funestas empañaron los informes positivos de BP sobre los progresos logrados este mes como resultado de los grandes esfuerzos realizados para contener el derrame: se insertó un caño en la tubería averiada, que ahora está aspirando cerca del 40% del petróleo crudo, el doble de lo que se había conseguido el lunes.
La compañía dijo que el caño insertado bombea hasta la superficie cerca de 2.000 barriles de petróleo por día a través de una tubería de una milla de largo que llega hasta el barco de perforación petrolera Discoverer Enterprise.
BP estima que cerca de 5.000 barriles, o 210.000 galones (795.000 litros) de petróleo crudo, fluyen cada día de los restos de la plataforma Deepwater Horizon, a pesar de que expertos independientes advierten que el flujo podría ser de al menos 10 veces más.
El presidente Barack Obama manifestó su frustración con los legisladores republicanos por la demora en tomar medidas que obliguen a las compañías petroleras a pagar las tareas de limpieza de los derrames en los que están involucradas.
“Estoy decepcionado porque los esfuerzos para asegurar que las empresas petroleras paguen todos los costos de los desastres que provocan hayan quedado paralizados en el Senado de Estados Unidos por cuestiones partidistas”, dijo en una declaración, después de que el senador James Inhofe bloqueó el segundo intento de aprobar un proyecto de ley de manera expeditiva.
Luego de la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon, que se hundió en el lecho marino el 20 de abril, surgieron cuestionamientos relacionados con la responsabilidad máxima en tales desastres. La legislación estadounidense requiere que las firmas petroleras paguen hasta USD 75 millones por los daños económicos, pero el Presidente y los legisladores demócratas intentaron incrementar dicho límite.
El impacto económico y ambiental del derrame podría aumentar si alcanza las playas populares y turísticas y los frágiles arrecifes de coral que rodean la península de Florida.
También existe la preocupación de que inmensas columnas submarinas de petróleo crudo priven de oxígeno al Golfo y perjudiquen el medioambiente marino mucho más de lo que se preveía.
Expertos advirtieron que las columnas de petróleo que se encuentran en los derrames submarinos pueden estar vinculadas a los dispersantes que evitan que el petróleo llegue a la superficie.
“Normalmente, cuando se produce un derrame a poca profundidad, la mayoría de los efectos son en la superficie y afectan principalmente a los organismos de la superficie como la tortugas, los delfines, las ballenas y las aves”, explicó Paul Montagna, del Instituto de Investigación Harte para los Estudios del Golfo de México.
Pero “bajo este medioambiente con temperaturas realmente bajas y alta presión, el petróleo se dispersa a través de la columna de agua”, agregó el científico marino.
AFP
editorial@fis.com
19/05/10
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