Como corolario de la espiral de violencia que se desató días atrás en la ciudad de Puerto Deseado y frente a la impotencia de no poder revertir una imagen que ya se advierte como negativa en gran parte de la población deseadense y en todo el sector pesquero del país, los dirigentes gremiales locales recurren al último de los recursos, callar al mensajero.

Como corolario de la espiral de violencia que se desató días atrás en la ciudad de Puerto Deseado y frente a la impotencia de no poder revertir una imagen que ya se advierte como negativa en gran parte de la población deseadense y en todo el sector pesquero del país, los dirigentes gremiales locales recurren al último de los recursos, callar al mensajero.

El ex dirigente del SOMU de Puerto Deseado, Daniel Medina, desplazado por las autoridades nacionales de esa organización sindical, en un acto inexplicable, llamó telefónicamente a nuestra corresponsal en Puerto Deseado, Marina Pacheco, para insultarla y amenazarla con términos que no resulta adecuado reproducir en una publicación de venta en los kioscos.

Marina Pacheco, con rigor profesional, solo relató lo que sucedía en Puerto Deseado y las opiniones de quienes con nombre y apellido o pidiendo reserva adoptaron una posición frente a los injustificables hechos de violencia que asolaron esa localidad.

Desde Pesca & Puertos repudiamos la actitud de Daniel Medina y lo hacemos públicamente responsable por la seguridad de nuestra corresponsal en esa ciudad.

Asimismo, hacemos un urgente llamado a las autoridades locales y provinciales para que garanticen la seguridad y la libertad de trabajo de quienes tienen el derecho y el deber de informar a la población.

07/08/07
PESCA & PUERTOS

N. de la R. NUESTROMAR repudia enfáticamente estos hechos intimidatorios contra periodistas colegas, que afectan a la libertad de prensa y que nos llevan a situaciones de violencia y a prácticas coercitivas que deberían ser desterradas para siempre de nuestro país. Por este motivo nos solidarizamos con Marina Pacheco y con Pesca & Puertos en este difícil trance.

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