A partir de que YPF se interesó en dragar el estuario local para extender el canal principal desde Puerto Galván hasta Puerto Cuatreros, circuló en distintos ámbitos la idea de que los puertos ubicados en estuarios deben crecer y desarrollarse hacia aguas afuera de su emplazamiento y no hacia el interior, como podría suceder si se cristaliza el mencionado emprendimiento.
A partir de que YPF se interesó en dragar el estuario local para extender el canal principal desde Puerto Galván hasta Puerto Cuatreros, circuló en distintos ámbitos la idea de que los puertos ubicados en estuarios deben crecer y desarrollarse hacia aguas afuera de su emplazamiento y no hacia el interior, como podría suceder si se cristaliza el mencionado emprendimiento.
El planteo tomó algún grado de formalidad cuando el presidente de la Comisión Asesora de Medio Ambiente, el concejal radical Carlos Ocaña, le preguntó al titular del Consorcio de Gestión del Puerto, Jorge Otharán, si el crecimiento del puerto bahiense había sido pensado hacia el continente o hacia el océano.
"El canal puede extenderse para adentro, si hay plata, y para afuera, si hay plata. Incluso al veril sur (frente al puerto), si hay plata. Por supuesto que todo esto requiere análisis y estudios. Quiero decir que todo es absolutamente viable en la medida que tengamos los recursos para poder encararlo", contestó Otharán.
El gerente del Consorcio de Gestión, Valentín Morán, amplió la respuesta.
"Los planes estratégicos definen una política y una necesidad de crecimiento, en un contexto que debe saber interpretarse adecuadamente", se introdujo.
Agregó que el puerto bahiense, entre 1885 y la década de los ’80 en el siglo pasado, pudo desarrollar seis terminales. En comparación, destacó que a partir de la declaración de su autonomía, la creación del Consorcio de Gestión y la profundización del canal principal, en los últimos 20 años se produjo un crecimiento superior al registrado durante el primer siglo.
"Esto se debió a que en el país se reconoció una necesidad, como la de ser competitivos en el mundo, a partir de nuestra mala ubicación geográfica, ya que estamos lejos de todos los mercados internacionales. Para ello era vital conseguir la escala y, para obtenerla, era necesario profundizar un puerto. Bahía Blanca le da al país esa escala y el fenómeno de crecimiento viene aparejado a esa condición: el sistema portuario argentino ha crecido solamente en dos puntos de su geografía, en el río Paraná y en Bahía Blanca", destacó.
En este marco, pidió que se tenga conciencia, al momento de definir cuestiones vinculadas a la expansión territorial, de la función de nuestro puerto como aporte de la Argentina al comercio internacional.
"En los países más desarrollados, los dragados, como obras de infraestructura al servicio del comercio internacional, son financiados por los Estados. En nuestro país eso sucedió cuando en 1988 el ministro Roque Carranza decidió hacer la profundización del puerto local a 45 pies", agregó.
"La tendencia es avanzar a mayores profundidades –prosiguió–. El liderazgo se mantiene si copiamos esas tendencias. Sino vamos a quedar rezagados y faltos de competitividad. El problema para crecer está en conseguir fondos para incorporar más tierras y poder dragar. Si proyectos como el que estamos analizando (el presentado por YPF) son útiles a esos efectos y no generan problemáticas insalvables, adherimos a esos proyectos por los efectos complementarios que nos generan la posibilidad de crecimiento", señaló.
Qué dicen los técnicos.
El arquitecto Marcelo Lenzi, coordinador de la Unidad para la Reformulación del Código de Planeamiento Urbano, sostuvo que no hay una tendencia técnica en las universidades o en el mundo a desarrollar los puertos aguas adentro o afuera de su emplazamiento.
"No creo que haya una receta única para los puertos. Las dinámicas portuarias son todas diferentes. He trabajado en Buenos Aires, La Plata, Zárate y Campana y todos tienen una lógica distinta. Lo importante, en todo caso, es contar con un plan de desarrollo que contemple condiciones sustentables para mantener en el futuro", mencionó.
"La programación, a nivel local, no ha sido tan clara en cuanto al desarrollo futuro pero estas nuevas inversiones significan una oportunidad para generar condiciones para incrementar la capacidad portuaria teniendo en cuenta variables que anteriormente no se tuvieron presentes. Esto, independientemente de si se crece hacia adentro o hacia afuera. Por ejemplo, hacia el este se observan condiciones riesgosas de navegabilidad que en el interior no existen", añadió.
Lenzi dijo que a nivel mundial se observa la tendencia de que las terminales marítimas no se acumulen una al lado de la otra para evitar complicaciones en la navegabilidad, sino que se construyen puertos complementarios como, a nivel local, podrían ser Punta Alta, Ingeniero White y Puerto Cuatreros.
El arquitecto Elio Caporossi, especialista en temas urbanísticos, dijo que el estuario local presenta una geografía excepcional y manifestó que para definir si corresponde o no desarrollar un área deben realizarse estudios preliminares para conseguir todos los datos posibles.
"También es necesario mirar la ría en forma global y no fragmentada como sucedió hasta ahora. Esto comenzó a observarse y es bienvenido, porque para tomar decisiones hay que sumar lo que pasa en el resto de la superficie terrestre, con las vías férreas y viales, como lo que ocurre en el agua, con las mareas y el medio ambiente", destacó.
Por Douglas Javier León
21/07/11
LA NUEVA PROVINCIA
