Afirman que los efluentes del Riachuelo irán al Río de la Plata

Discutido plan de saneamiento de la una de las  cuencas más contaminadas y contaminantes del mundo.

Discutido plan de saneamiento de la una de las  cuencas más contaminadas y contaminantes del mundo.

El Riachuelo, en Buenos Aires, es uno de los parajes más contaminados del mundo. Vertedero de desechos industriales, en sus márgenes conviven insalubremente cientos de familias pobres, mientras el gobierno argentino acelera una solución.

El problema del Riachuelo (cuyo nombre oficial es Río Matanza) no es nuevo, sino que se ha adensado con el paso de los años, así como se han acumulado los desechos de las más de 3.000 empresas instaladas en su cuenca.

Ya en la década del 90, el entonces presidente, Carlos Menem, había prometido limpiar el riachuelo en 1.000 días pero ni él ni su secretaria de Medio Ambiente, María Julia Alsogaray, pudieron cumplir con su palabra.

Años después, el actual gobierno argentino, encabezado por Néstor Kirchner, viene promoviendo un plan por el cual en el plazo de 10 o 15 años, todos los efluentes serán enviados al Río de la Plata, lugar de desembocadura del Riachuelo. Se calcula que la inversión para los primeros cinco años del plan requeriría unos 5.672 millones de pesos argentinos (US$ 1.794 millones).

De hecho, el plan de saneamiento del Riachuelo retoma la propuesta de la empresa Aguas Argentinas, elaborado en la década de los noventa, aunque con algunas modificaciones al proyecto original, tras las críticas efectuadas por los expertos de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Para ejecutar el plan se requiere la instalación de una red cloacal que alcance al 45% de los habitantes de la cuenca del Riachuelo -unos 5.000.000 de personas- que carecen de este servicio. La eliminación de los basurales a cielo abierto, el control ambiental de la zona y la reconversión de los desechos industriales (agroquímicos, compuestos orgánicos clorados, metales) para que puedan ser vertidos en el Río de la Plata sin dañar el ecosistema del lugar, son otras condiciones indispensables.

La secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti -abanderada de la causa argentina en el conflicto con Uruguay por las papeleras- lidera las gestiones ante la Corte Suprema de Justicia para que el plan sea aprobado.

Ayer estaba previsto que la funcionaria se presentara en una audiencia ante el órgano de Justicia por este tema. La Corte quiere comprobar la fidelidad del plan respecto a las leyes medioambientales. En las presentaciones anteriores del proyecto, la Corte hizo duros cuestionamientos a los argumentos de Picolotti.

La iniciativa de construir una planta de tratamiento de desechos y la extensión en otros tres kilómetros del colector del río, previstas en el plan original y aún vigentes, requerirán una inversión de 900 millones de dólares, los que serán otorgados por el Banco Mundial.

La preocupación de la Corte no atañe solamente a las cuestiones técnicas. El aspecto institucional y social es clave en vista de los graves efectos sufridos por la población asentada en la cuenca a causa de la contaminación.

En 2003, la denuncia de unos vecinos afectados por los efluentes vertidos en el Riachuelo, puso en manos de la Corte Suprema de Justicia el discutido plan de saneamiento.

Las organizaciones ecologistas reclaman que el proyecto oficial no sólo ponga a disposición de los habitantes del Riachuelo el agua potable, el dragado o la urbanización de sus costas, también exigen que se estudie y se tomen medidas para revertir el impacto de la contaminación en la salud de la población de la cuenca, análisis que no está contemplado en la versión actual del proyecto.

Tres mil es la cantidad de fábricas instaladas en la cuenca del Riachuelo; sus efluentes y desperdicios tóxicos llevaron a la contaminación actual.

Igorra descarta daños a Uruguay

El subsecretario de Medio Ambiente de Uruguay, Jaime Igorra, dijo a la prensa que el plan oficial de Argentina de sanear el Riachuelo no afectará a Uruguay.

El jerarca señaló que el procedimiento de verter desechos en el Río de la Plata es normal, coincidiendo con la opinión técnica de la Secretaría de Ambiente de Argentina, que sostuvo al diario La Nación que el proyecto es realizable porque "el caudal y la oxigenación del Río de la Plata lo permiten".

Igorra señaló que el proyecto argentino será a largo plazo por el nivel de contaminación de la cuenca del Riachuelo (una de las más contaminadas del mundo) y de lo costoso de la inversión requerida.

Para el subsecretario, este es un signo positivo dado por Argentina, "un país con un grado bajísimo a nivel internacional de cuidado ambiental, a diferencia de Uruguay que está bien conceptuado".

FUENTES: UVM (EN BASE A LA NACIÓN / GDA | Y AGENCIAS  VARIAS)

04/12/07
VISION MARITIMA

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