Entre los cuatrocientos ochenta vecinos se presentía "algo" en febrero-marzo de 1827.
Entre los cuatrocientos ochenta vecinos se presentía "algo" en febrero-marzo de 1827.
Además, cerca de dos centenares de marinos extranjeros, mercenarios, presos y muchos negros capturados en alta mar. Corsarios de distintos niveles sociales con algunos gauchos, mezcolanza de nacionalidades en el "Fuerte y Población de Nuestra Señora del Carmen de Río Negro en la Costa Patagónica" andarivel geográfico con el vecino y sureño barrio, hoy única postal de Carmen de Patagones y Viedma. No lejos, el Atlántico y su vía fluvial el Negro, hacedores de refugio para corsarios con y sin patente del gobierno nacional. Fue el último núcleo español que perduró -hasta hoy- en el litoral patagónico y sorteó la orden superior de abandono de intentos poblacionales al sur del Negro.
De "familia de aventureros, de libertadores y de mártires", Juan Bautista Thorne nació en Norteamérica el 8 de marzo de 1807. Siendo niño, su padre lo embarcó en escuadra de ese país en viaje de instrucción tocando varios puertos del Pacífico y Atlántico entre ellos Buenos Aires y luego en Francia inició estudios en la escuela de marinería de Tolón, puerto en que cierta vez ancló lejano pariente "navegante americano y corsario", resultado: abandonó los estudios y se embarcó con él.
Encuentro con crucero inglés; persecución y cañonazos "Thorne y cinco compañeros asidos a un trozo del mástil de la nave hundida quedaron librados a los designios de Dios". La costa de África, fue salvación. Barco pirata francés los condujo a Perú.
Desde allí en nave portuguesa viajó conduciendo huano a las costas de Brasil. En 1822 llegó a Buenos Aires encontrándose con un amigo de la infancia en el país del norte: era el oficial de la marina argentina José María Pinedo que lo alojó en su casa y lo llevó a Santa Fe en lanchón armado que capitaneaba. Volvió al puerto de Buenos Aires. Su sangre marinera y dispuesto a la aventura lo decidieron a embarcar en nave corsaria rumbo al Pacífico, viaje que se prolongó por mares y puertos de Japón y China. Por 1925 otra vez en Buenos Aires y con solamente 18 años "vividos con la intensidad suficiente… Intrépido y emprendedor, arrojado y valiente" Thorne se alistó en la armada argentina que bajo el mando de Brown preparaba Rivadavia para abatir el poderío del imperio del Brasil en aguas del Plata. Dado de alta en la escuadra en 1826 se inició como guardiamarina y pilotín en el barco de guerra "Congreso" capitaneado por Fournier.
Después pasó al bergantín "Chacabuco" que comandaba el inglés Santiago J. Bynnon traído desde Chile por compra argentina con otras dos naves que naufragaron en el viaje.
Desde fines de febrero de 1827 la escuadra brasileña integrada por la "Escudeiro", "Constanza", "Duquesa de Goyaz" y corbeta "Itaparica", todas con mucho armamento y 654 hombres comandados por el inglés James Shepherd tenían la misión de arrasar el fuerte maragato.
Tres de las naves entraron en el Negro menos la "Duquesa de Goyaz" que naufragó en la "barra" (entrada) del río. Hubo desembarcos brasileños en ambas márgenes del río y una columna, por la parte norte, con Shepherd a la cabeza se dirigió al fuerte.
Fue un 7 de marzo a puro cañón, fusilería y corridas mientras en el fuerte mujeres y ancianos con uniformes simulaban tropa para defender el baluarte. A poca distancia se producía el más importante encuentro terrestre armado que pasó a la historia como "Batalla del Cerro de la Caballada". Una bala atravesó el cuello de Shepherd, herida mortal y desbande de la tropa invasora. En el río también se combatía y allí estaba nuestro personaje norteamericano, tal vez luciendo su joven experiencia corsaria en otros mares. "Yo empecé a servir a este país en el mes de marzo de 1925, en vísperas de la guerra del Brasil… Fui luego aspirante de primera clase en la barca de guerra ‘Chacabuco’ desde el 1° de enero de 1826 y tuve la suerte de hallarme a bordo cuando ella y tres más de nuestros buques tomaron la escuadra brasileña en el combate de Patagones", diría Thorne en un escrito. El día siguiente, 8 de marzo, cumplía 20 años. En publicación histórica se expresa que "el bravo Thorne saltó el primero a la cubierta de la Itaparica para izar triunfante la bandera argentina. La acción le mereció el mando del bergantín Patagones armado con dos cañones y una colisa giratoria de 18, que el 23 de diciembre de 1827 trabó combate con el bergantín brasileño Pedro II de 16 cañones y fue rendido, en tanto Thorne herido de metralla era tomado prisionero y llevado a la capital del imperio, de donde regresó cuando fue hecha la paz con el Brasil en 1828" (sic). Otro autor, referido al abordaje de la Itaparica expresaría: "Saltó de inmediato a ella el oficial argentino Thorne (norteamericano de origen) quien arrió el pabellón de combate brasileño".
Juan Bautista Thorne dejó Patagones. Tuvo otras actuaciones guerreras, quedó sordo en uno de esos combates y se le amputó un brazo. Comandó varias naves e intervino en la campaña de Rosas en el río Colorado y en la "Vuelta de Obligado". Expresó: "Llevo en mi cuerpo las severas impresiones del plomo del Brasil, del plomo de la Francia, del plomo de la Gran Bretaña". Está en el bronce de Patagones entre los héroes de aquel 7 de marzo de 1827.
Bibliografía y fuentes: Biedma, JJ. Crónica, 1905. García Enciso, IJ. La gesta, 1968. Ratto, HR. Hombres de mar, 1941. Piccirilli, R y Gianello, L. Biografías, 1963. Carranza, AJ. Campañas, 1962. Destéfani, LH. Historia Marítima, (VI), 1988. Rev. La Galera, XLVIII. Pérez Morando, H. El Gaucho Molina (RN), 2008 e Ingleses en la invasión (RN), 2007. Museo Histórico Patagones. Publicación n° 8, 1977. Archivo diario Río Negro (GR). Biblioteca Patagónica (VECh) y otros.
HÉCTOR PÉREZ MORANDO – Periodista. Investigador de historia patagónica
06/03/11
RIO NEGRO.COM.AR

