50º Aniversario del fallecimiento del Alférez de Navío José María Sobral

El acto se realizó en la Corbeta Uruguay.

El acto se realizó en la Corbeta Uruguay.

Hoy, a las 11 horas, a bordo del Buque Museo Corbeta ARA “URUGUAY”, que se encuentra amarrada en el dique 4 de Puerto Madero – Alicia Moreau de Justo al 500, se llevó a cabo el descubrimiento de una placa conmemorativa del 50º aniversario del fallecimiento del Alférez de Navío José María Sobral, primer argentino que permaneciera cerca de 2 años en la Antártida, al hundirse la nave que llevara a la expedición del científico sueco Otto Nordenskjold, de la que formaba parte.

El acto fue presidido por el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Jorge Omar Godoy y contó con la asistencia de la Embajadora de Suecia, señora Charlotte Wrangberg, otras autoridades navales, participando especialmente invitados el hijo y otros familiares del recordado marino.

Asimismo estuvieron presentes Oficiales y Suboficiales de nuestra Institución que cumplieron hitos históricos en la Antártida, tales como el aterrizaje en 1962 en el Polo Sur de dos aviones navales que materializaron la llegada de los primeros argentinos a ese punto geográfico o la asistencia brindada por el Rompehielos ARA “Almirante Irizar” al buque “Magdalena Oldendorff”.

En primer término la Banda de Música de la Armada ejecutó los acordes del Himno Nacional, tras lo cual el Almirante Godoy hizo uso de la palabra para referirse a la personalidad y trayectoria del Alférez Sobral. Por último se procedió al descubrimiento de la placa conmemorativa de su fallecimiento.

Alférez de Navío José María Sobral

Nació  en Gualeguaychú (Entre Ríos) el 14 de abril de 1880. El 26 de diciembre de 1894 ingresó a la Escuela Naval Militar, donde luego de cursar sus estudios con la Promoción XXIV, asciende a Guardiamarina el 8 de Agosto de 1898. El 12 de diciembre del mismo año embarca en la Fragata “Presidente Sarmiento” a cuyo bordo realiza un viaje de circunnavegación (el primero de instrucción de dicha nave) con un recorrido de  50.133 millas en el lapso de un año, 8 meses y 18 días.

En enero de 1901 con el grado de Alférez de Fragata coopera a bordo del Aviso “Tehuelche”, en trabajos hidrográficos realizados en la costa sur. En octubre del mismo año fue nombrado Ayudante del Jefe de la División Bahía Blanca y en diciembre siempre de 1901, es designado para incorporarse a la expedición científica polar Nordenskjold embarcada en el “Antartic” que zarpa de Buenos Aires el 21 de diciembre rumbo al continente blanco, donde permaneció cerca de 2 años al hundirse la nave, siendo recogidos los integrantes de esa expedición por la Corbeta .A.R.A. “Uruguay”, que entró de regreso al puerto de esta Capital el 2 de diciembre de 1903. La recepción a Sobral fue sencillamente apoteótica.

En diciembre de 1904, a su solicitud se le concede la baja de la Armada donde había alcanzado el grado de Alférez de Navío. Se traslada a Suecia,  ingresa a la Universidad de Upsala y se doctora en Geología. También en ese país contrae matrimonio. De regreso a su patria en 1922, es nombrado Director de Minas, Geología e Hidrografía. El gobierno provisional del General Uriburu lo designa Cónsul General en Noruega.

Terminada su misión en el extranjero y de nuevo entre nosotros, se desempeña como técnico en petrografía y de Y.P.F. Desde 1940, José M. Sobral realizó una magnífica obra de divulgación Antártica, despertando el interés de los argentinos para que fortalecieran sus derechos e investigaciones en el sexto continente. Su obra escrita es muy valiosa, constituyendo uno de los más completos estudios técnicos en geología, mineralogía y petrología. Uno de estos trabajos: Problemas hidrográficos de los Andes Australes, publicado en 1921, es un extraordinario enfoque de los problemas de límites con Chile.

En Suecia su labor fue reconocida. Un mineral nuevo, fue bautizado "Sobralit", inmortalizando su nombre, con una distinción que sólo se otorga a las grandes eminencias científicas.

Es indudable que sin la hazaña Antártica que lo exaltó a la posteridad, la personalidad científica de Sobral, por sí sola, tiene relieves que lo hacen digno del bronce y del recuerdo agradecido de sus compatriotas y de los científicos de todo el mundo. Su libro “Dos años entre los Hielos” contiene, según el mismo lo expresa, el fiel relato de la vida llevada durante los dos años que duró su campaña polar. Es autor de varias obras científicas en el país y en el extranjero, obteniendo diplomas y medallas que premiaron su importante labor científica.

Era un sabio de relieve internacional. Murió en Buenos Aires el 14 de abril de 1961.

18/04/11
PRENSA ARMADA

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