Zonas Francas: “No son polos productivos”

Zonas Francas: “No son polos productivos”

Para el titular de Aduanas son "megadepósitos", donde se pierde la trazabilidad del valor de la mercadería que ingresa.

Para el titular de Aduanas son "megadepósitos", donde se pierde la trazabilidad del valor de la mercadería que ingresa.

Si las zonas francas fueran realmente un gran tamiz que permitiera el agregado de valor, a la Argentina no le vendría mal que este sistema se extendiera. Sobre todo, considerando el mayor grado de primarización de la cuenta exportadora.

Pero esto no es así. Al menos aquí. Sea por una cuestión jurídica, sea por la presión de las mismas industrias, el esquema no prospera.

"Las zonas francas en la Argentina y en gran parte del mundo, y así lo considera la Organización Mundial de Aduanas (OMA), no han sido generadores de polos de desarrollo industrial, no generan valor agregado. Se convirtieron en megadepóstios de recepción de carga para poder establecer un sistema programado de pago de tributos", señaló en diálogo con LA NACION Ricardo Echegaray, director general de Aduanas.

Echegaray reconoció que es inviable crear megadepósitos fiscales bajo la figura de zonas francas y "establecer un esquema de control diferenciado, más laxo en zonas francas que en depósitos fiscales".

-¿Por qué no hay actividad productiva en las zonas francas?

-Debería haber, pero no la hay. Han trabajado en función de la recepción de la carga y en el momento que quisieron buscar alguna actividad productiva lo hicieron para aprovechar ventajas tributarias. En 2004, cuando el Estado comenzó a establecer derechos de exportación, los exportadores de porotos de soja mandaban todo ahí porque había un vacío legal: lo que salía de zona franca no pagaba derechos. Cuando solucionamos el tema diciendo que no debían tributarse derechos sobre el valor agregado en zona franca, dieron todos marcha atrás. Lo que hacían en zona franca era el disecado del poroto.

-Pero en países como Chile las zonas francas son muy activas, como la de Iquique por ejemplo.

-No es una zona franca productiva y es considerada de alto nivel de riesgo para la misma OMA como para todas las aduanas. El principal problema que se presenta en la zona franca es la pérdida de la trazabilidad de la mercadería que llega. Cuando llega la mercadería a zona franca se documenta el 100% de la carga con la factura de importación. Pero una vez adentro, hay transferencia, se desconsolida, sin valor, entre los propietarios. Y cuando sale al territorio aduanero se pierde aquella factura de importación, se pierde la trazabilidad de valor. La mercadería sale, sin valor agregado, y con otra factura, que es la que se presenta en la Aduana para armar la base imponible y pagar los derechos de importación. Esto pasa en Iquique, y en muchas otras zonas francas.

-En el mundo hay zonas francas. Algún beneficio deben tener…

-Para la visión del Estado argentino, como organismo de control, es difícil establecer políticas que garanticen la seguridad en zonas francas. Y a nivel tributario todavía es peor.

-¿Los depósitos fiscales brindan esas garantías?

-Garantizan una permanencia racional de las mercaderías y el control del servicio aduanero.

-¿No se pierde trazabilidad en los depósitos ?

-No, porque es inmediato y está bajo régimen de depósito provisorio de importación, bajo control aduanero permanente. Hay irregularidades, sí. Pero en la zona franca no hay control de lo que pasa adentro. Se sigue un estoqueo de bultos. Hay personal aduanero en el ingreso y en el egreso, no adentro. Y en el ingreso, lo que se controla no es una verificación física detallada de la carga sino un control selectivo sobre la carga que ingresa en bultos. No significa que estemos en contra. Pero la verdad es que no son polos productivos.

Por Emiliano Galli
Foto: Archivo

22/01/08
LA NACIÓN

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