Pese a la fragilidad biológica que exhibe el recurso. “Vamos a avanzar con la certificación de la especie una vez que la FAO analice todos los programas que lleva adelante el Inidep”, dijo tras reunirse con empresarios del sector.
Pese a la fragilidad biológica que exhibe el recurso. “Vamos a avanzar con la certificación de la especie una vez que la FAO analice todos los programas que lleva adelante el Inidep”, dijo tras reunirse con empresarios del sector.
Frente a mercados que demandan cada vez más los sellos que garanticen un origen del recurso compatible con la explotación sustentable, la problemática va ganando espacio en la agenda local.
El subsecretario de Pesca de la Nación, Norberto Yauhar, dio hoy una muestra al tratar el tema con empresarios del sector y dejar una definición que seguramente despertará opiniones cruzadas.
“Vamos a avanzar con la certificación de la merluza hubbsi una vez que la FAO –la organización de Naciones Unidas– analice todos los programas que lleva adelante el Inidep”, lanzó.
El funcionario considera que la revisión de los métodos de evaluación locales por parte del organismo internacional abrirá el camino hacia el ecoetiquetado.
“Realizaremos una evaluación sobre los organismos internacionales que están en condiciones de hacer una certificación acorde con las necesidades del mercado actual”, continuó.
La mirada del funcionario contrasta con una pesquería que todavía está cruzada por la crisis biológica y sostenida en ejemplares juveniles (principalmente edades 1 y 2).
Por otra parte, si bien los controles mejoraron en los últimos años, no parecen ser suficientes para evitar la subdeclaración. Es decir, en la práctica la “amigabilidad” con el ambiente asoma difusa.
Sin embargo, Yauhar considera que la ya impuesta cuotificación, la futura instalación de cámaras a bordo (control de artes selectivos) y la zona de veda permanente contribuirán a lograr el objetivo.
Distinta es la realidad de la anchoíta, una especie subexplotada en el Mar Argentino: “Ya hay un gran avance con la certificación anchoíta”, sostuvo el chubutense como referencia.
El proceso de certificación de la engraulis, vale recordarlo, fue solicitado por las empresas marplatenses Delicias y Centauro un poco en sintonía con la demanda emergida de las grandes cadenas.
Durante la reciente edición de la Euroseafood, en Bruselas, los empresarios en general pudieron apreciar la dimensión que la exigencia de ecoetiquetas adquirió para los europeos.
13/05/11
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