Enorme sorpresa causó entre las empresas navieras la información del cierre temporal de la esclusa de navegación de Yacyretá, para reparaciones, en plena temporada de exportación de soja y sin un aviso previo.
Enorme sorpresa causó entre las empresas navieras la información del cierre temporal de la esclusa de navegación de Yacyretá, para reparaciones, en plena temporada de exportación de soja y sin un aviso previo.
Llamó la atención y causó molestias en el seno de empresas de transporte fluvial el hecho de que la comunicación respecto a la imposibilidad de navegación en el tiempo señalado fue dada vía radio por la guardia de la Prefectura Naval de Ituzaingó, Argentina, a un remolcador de empuje de la empresa UABL en plena operación con 16 barcazas en lastre, con nominaciones de carga en puertos del Alto Paraná.
La notificación mencionada la recibió la tripulación de dicha embarcación a su arribó al muelle norte de la esclusa el día 22, a las 05:30 de ayer. Según voceros de los armadores, esto representa en sí mismo una falta incluso contra la soberanía nacional, pues las afectadas son embarcaciones con bandera paraguaya, mientras la comunicación se hace desde una autoridad argentina.
En el gremio de los empresarios del transporte fluvial de nuestro país es considerado un contrasentido que en el inicio de la zafra se demore la salida de la soja paraguaya desde los puertos del Alto Paraná, “peor aún, sin un previo aviso, lo que además de afectar a nuestro comercio internacional, a nosotros como armadores nos ocasiona importantes demoras y perjuicios económicos”, ampliaron las fuentes consultadas.
Señalan que esta situación, además de los daños tangibles, genera perjuicios adicionales por la pérdida de mercadería para los productos demorados y la pérdida de capacidad de transporte, justamente en los momentos de mayor demanda, que después resulta irrecuperable.
Los armadores consultados aducen que es entendible que la esclusa de navegación de Yacyretá y sus equipos requieren trabajos de mantenimiento, pero que los mismos deberían realizarse en coordinación con los usuarios (armadores, puertos, productores y exportadores), y preferentemente entre los meses de diciembre y enero, cuando el tráfico fluvial de mercadería en la zona, disminuye sensiblemente.
Por otro lado, los armadores señalan que es imperioso levantar la imposibilidad de navegación por la esclusa cuanto antes, dado que más que el flujo de transportes que pasa por ahí, es importante la cantidad de toneladas de soja transportada a través de la esclusa. Cabe recordar al efecto, que cada convoy transporta aproximadamente 20.000 toneladas de la oleaginosa.
Cómo funciona
El cruce de una esclusa es una operación bastante lenta, puesto que hay que equilibrar los niveles de agua; primero con el tramo de canal donde se encuentra el buque o tren de barcazas, y luego con el otro nivel hacia el que saldrá el navío.
25/02/11
ABC.PY
