En el informe MedTrends que aborda interacciones y conflictos entre actividades económicas y protección de los ecosistemas. Situación de la Acuicultura.
En el informe MedTrends que aborda interacciones y conflictos entre actividades económicas y protección de los ecosistemas. Situación de la Acuicultura.
WWF ha presentado los resultados de su nuevo proyecto MedTrends. Un estudio dirigido por la iniciativa mediterránea de WWF y liderado por WWF Francia, que abarca ocho países: Chipre, Croacia, Francia, Italia, Grecia, Malta, Eslovenia y España. Un informe que ofrece por primera vez, y así lo indica WWF, una visión global de la situación de los principales sectores económicos más importantes del Mediterráneo y golfo de Cádiz y donde se analiza, ilustra y cartografía su estado actual, las tendencias futuras de desarrollo -hasta 2030-, sus interacciones y los potenciales impactos ambientales que generan.
Este proyecto, que combina el análisis espacial con un análisis económico más amplio, tiene como objetivo y así lo destaca WWF “ayudar a identificar las interacciones y los conflictos entre el desarrollo del sector y la protección de los ecosistemas marinos”.
En dicho informe se parte de la base de que Europa se enfrenta a nuevos retos a la hora de proteger uno de sus “activos” económicos más valiosos, el Mediterráneo. El crecimiento previsto en los próximos años del turismo, el tráfico marítimo, la acuicultura o la búsqueda de hidrocarburos, indica WFF en este trabajo, requiere medidas para ordenar estos usos y conseguir que este mar siga conservando su enorme riqueza biológica. De hecho, añade, el gran desafío para esta cuenca durante los próximos años será el “crecimiento azul”. Y en este sentido, WWF recuerda que, “sin una visión a largo plazo basada en el ecosistema y el desarrollo sostenible, el Mediterráneo no será capaz de seguir sosteniendo la economía y el bienestar de los países europeos de la cuenca”.
y el espacio, lo que se traducirá en mayor presión sobre un ecosistema ya estresado. Conflictos por el espacio que surgirán, por ejemplo, entre el turismo (el sector más importante para la economía mediterránea, con una previsión de 500 millones de turistas en 2030) y la acuicultura, ya que ambas actividades se desarrollarán en la costa, con los proyectos de exploración de hidrocarburos (como ya ha pasado en Baleares), o entre estos últimos y las energías renovables. De ahí que el trabajo coordinado y planificado a largo plazo en toda la cuenca deba ser una prioridad”, destaca WWF.
“Si no cambia nada – apunta José Luis García Varas, Responsable del Programa Marino de WWF- el desarrollo de las actividades humanas en el Mediterráneo es insostenible a medio plazo. La única manera de asegurarse de que el mar continuará siendo una fuente de riqueza es a través de una gestión integrada del espacio marítimo”.
Respecto a la acuicultura, el informe destaca que en España la producción acuícola supone el 30% de la producción total de pesca en el Mediterráneo español y el golfo de Cádiz. Y que si bien, proporciona menos empleo que otros sectores productivos, éste es más estable. Asimismo considera que tanto a nivel europeo como nacional, se espera un desarrollo del sector y que para ello es “fundamental planificar la actividad para evitar conflictos con otras actividades, como el turismo o la pesca, e impactos sobre hábitats y especies de interés”.
También y con respecto a la acuicultura, entre las recomendaciones expuestas en este informe se señalan: evitar su localización en zonas costeras, vigilar la descarga de nutrientes, el uso de productos químicos y antibióticos, la gestión de fugas y la cadena de suministro de piensos, harinas y aceites de pescado. (IPAC Acuicultura)

