(FNM) En tiempos en que el precio del combustible continúa constituyendo una implacable carga para los armadores, podría retornar la edad de la vela.
(FNM) En tiempos en que el precio del combustible continúa constituyendo una implacable carga para los armadores, podría retornar la edad de la vela.
Un proyecto conjunto de la industria naviera lanzado en 2009 por la Universidad de Tokyo y apoyado por NYK, MOL, K-Line, Astilleros Oshima, Tadano y la sociedad de clasificación ClassNK, busca desarrollar una nueva generación de buques “a vela” que tendrán un 50% menos de consumo de combustible en comparación con un buque de motor convencional del mismo porte y velocidad.
Denominado ““Wind Challenger” (“Retador del Viento”), este barco pospanamax para transporte de cargas secas a granel llevará grandes velas retráctiles de fiberglass o de aleación de aluminio, controladas por computadora. En la actualidad, se están desarrollando las pruebas de las velas en tierra.

Dependiendo de los diferentes ángulos del viento aparente –que es una combinación del viento real más el viento producido por el buque en su desplazamiento-, se pueden crear diferentes flujos sobre las láminas, lo que resulta en un vector de empuje a ángulos de viento aparente de 150º o mayores, o en una fuerza de empuje generada por flujo laminar sobre las láminas a ángulos de viento más estrechos.


Detalles del buque:
Eslora: 228.5 metros
Manga: 36.5 metros
Calado: 13.9 metros
DWT: 83,600 tons
Capacidad de carga: 102.600 metros cúbicos
Superficie vélica: 4.000 metros cuadrados
Motos Principal: MAN B&W 5S60MC-C8.2, MCR) – 9,965 kW x 94 rpm
Velocidad: 14.3 nudos
(Por Rob Almeida; gCaptain. Adaptado al español por NUESTROMAR)
11/04/14

