Varían de acuerdo al mayor valor agregado a los productos.
Varían de acuerdo al mayor valor agregado a los productos.
(Rawson) La industria pesquera volverá a disponer de reintegros a las exportaciones en valores que varían del 2 al 10% de acuerdo a la especie y el valor agregado incorporado al producto.
El anuncio fue hecho por el gobierno de Chubut luego que lo resolviera el Ministerio de Economía de la Nación. La medida alcanza a las especies: merluza, calamar y langostino, y se devolverá más de acuerdo al nivel de manufactura que tenga el pescado o marisco exportado.
La restitución de los reintegros beneficia a las 5 provincias con litoral marítimo, pero Chubut jugó un papel clave en lograrla, fue el resultado de las gestiones desarrolladas desde hace varios meses por el gobierno provincial ante las autoridades nacionales, y así lo exhibieron durante el anuncio que estuvo a cargo del gobernador Mario Das Neves y el ministro Coordinador de Gabinete, Norberto Yauhar. Se realizó en la Casa de Gobierno en Rawson ante la asistencia autoridades de las cámaras empresariales y representantes de gremios relacionados a la industria pesquera de la provincia.
En este marco, Das Neves agradeció “la comprensión y el acompañamiento” de empresarios y trabajadores “y más aún –remarcó– la confianza que han tenido en las gestiones que nosotros hemos hecho”, dijo sobre el logro alcanzado y que trae alivio al sector.
“No pasó un día que no hiciéramos todo tipo de gestiones, a veces si se quiere en forma muy dura públicamente”, recordó e indicó que “más allá que entendíamos la preocupación de los que tenían que tomar decisiones nosotros planteamos algún nivel de urgencia en estas definiciones”, agregó. Cabe recordar que Das Neves responsabilizó al jefe de Gabinete del gobierno nacional, Alberto Fernández, de trabar la medida que habría estado acordada desde haces meses.
Retenciones, derechos y reintegros
Los reintegros se darán teniendo en cuenta los 2 valores con los que se queda la aduana: retenciones, por un lado, y derechos de exportaciones por el otro. El sector pesquero tiene retenciones del 8 o el 10% dependiendo la especie y la calidad del producto. Además debe abonar los derechos de exportación que se pagan cuando se va a buscar el certificado de emisión para exportar.
De ese mix que debe tributar cada empresa se hace el reintegro, según explicó el ministro Coordinador de Gabinete, Norberto Yauhar; quien fue el encargado de dar a conocer la decisión tomada respecto a reintegros a las exportaciones de productos de la pesca; previo a recordar que las gestiones iniciadas ante la Nación debieron ser “reiniciadas” cuando se produjo el cambio de Economía a nivel nacional.
Reembolsos pendientes
“Se logró enmarcar todo en lo que es reintegro de exportaciones directamente –dijo Yauhar– y queda pendiente para el tratamiento en el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación lo que son los reembolsos por puertos patagónicos, que lo estamos trabajando con el senador (Nicolás) Fernández de la provincia de Santa Cruz”, aclaró.
Esta medida es a todas luces mucho más difícil de conseguir en el corto plazo, toda vez que requiere de una ley aprobada en el Congreso Nacional, y para ello se requiere además de consensos, voluntad política para su implementación.
Ayuda en la emergencia
Asimismo, el ministro dijo que “el resto de las tramitaciones que tengan que hacer las cámaras o alguna duda que tengan sobre las aplicaciones no duden en recurrir al Estado provincial, nosotros hemos quedado abiertos como nexo con el Ministerio de Economía de la Nación y con la Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación para hacer todas las tramitaciones y para ser facilitadores en caso necesario de todos estos trámites de reintegro de exportaciones”, remarcó ante los empresarios y trabajadores presentes.
Yauhar reconoció que “esto significa un paliativo a una situación difícil por la que atraviesa el sector, involucra también un aporte del Estado en tratar de dar una solución a esta emergencia, complementado con lo que pueden llegar a ser a futuro los reembolsos por puertos patagónicos. Creo –agregó– que vamos a tener una alternativa interesante para lo que resta de la temporada y para la que viene”.
Sinceramiento de la Nación
El ministro Coordinador dijo que estas medidas “son un paliativo más que aporta la provincia” y sostuvo que “con la reducción en el cupo de merluza, con el bajo precio del calamar y del langostino de exportación, el gobierno nacional debe entender que tiene que haber un sinceramiento”.
“Así como en los buenos momentos se cobran impuestos a las ganancias y derechos a la exportación es hora que reintegren parte de esos ingresos para que el sector tenga una herramienta más para afrontar la mala situación”, dijo Yauhar.
Sostuvo que otras provincias también van a ser beneficiadas, pero tienen otros productos, distintos a Chubut, “los valores de exportación de una tonelada de merluza sin espina o procesada como lo hace Alpesca va de los 1.300 a 4 mil dólares, hay una diferencia sustancial y no es lo mismo un reintegro sobre los mil dólares que sobre los 4 mil”.
Indicó que aplicar una medida porcentual es un premio al que hace mayor esfuerzo en tecnología y marcó que los controles en Buenos Aires no están bien y no se siguen haciendo, “nosotros llevamos un control estricto, aquí paramos cuando se termina el cupo, ellos tienen siempre algún motivo para seguir funcionado, seguiremos con las vedas móviles porque nuestra política es defender nuestro caladero”.
Con Kirchner por la pesca
Al consultarle sobre su reunión con el ex presidente de la Nación, Néstor Kirchner, el ministro dijo que fue un encuentro ameno donde analizaron temas políticos que le transmitió el gobernador, “estuvimos intercambiando distintas opiniones de la pesca y los petroleros”, reveló. Esa charla con Kirchner habría sido clave para que horas más tarde desde el Ministerio de Economía de la Nación se dicte la resolución reimplantando un sistema de reintegros a las exportaciones pesqueras.
Medidas compensatorias
El secretario de Pesca chubutense, Juan Berón, reivindicó la tarea realizada por la provincia en lograr la restitución de los reintegros porque al mejorar la situación de las empresas trae un efecto de alivio para los trabajadores que verán garantizada la fuente laboral, interpretó. Explicó que la medida reintegra un porcentaje de las exportaciones teniendo en cuenta la especie y el valor agregado en planta.
Berón se refirió a la crisis que atraviesa la industria producto de la caída del valor del calamar y el langostino, como así también el recorte del cupo y vedas sobre la merluza como medida protectora para evitar su extinción.
Sobre esta última restricción pidió que las limitaciones a la pesca vayan acompañadas por medidas fiscales compensatorias, y en ese marco destacó la importancia que tienen los reintegros, lo que además pidió sean ágiles para ser percibidos por las empresas.
Modelo para armar
El modelo que durante años se mostró de Chubut al país que era el norte de la pesca, con procesamiento industrial que genere productos con alto valor agregado para exportación y que desde Madryn se producía e iban directamente a la góndola o del microondas al plato del consumidor europeo o norteamericano ha comenzado a mostrar sus fisuras, cada vez más graves, con empresas en venta y otra en convocatoria de acreedores.
La fuerte presión fiscal, los altos costos de explotación y producción, elevadas cargas laborales, a lo que se sumó el derrumbe de los precios internacionales del langostino y calamar, y por otro lado el creciente recorte de las cuotas de captura de merluza conformaron un cóctel explosivo para el sector que ya a comenzado a mostrar sus consecuencias.
La aplicación nuevamente de los reintegros a las exportaciones es un bálsamo para las finanzas de las pesqueras, un incentivo para la industria que ha invertido en tecnología y mano de obra, en mejorar las manufacturas y exportar productos de alto valor agregado. Los reintegros premian a quienes más valor le aplican a la materia prima, es un paso adelante, no soluciona la crisis de fondo, pero es un reconocimiento a las necesidades que los tiempos actuales le imponen al sector.
El STIA va por más
El secretario gremial del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, Fabián Molina, no dudó en anticipar que a la luz de este anuncio ahora pedirán otro aumento salarial.
“Los beneficios que logra el gobierno no pueden ser sólo para las empresas, sino también para los trabajadores. Hemos actuado con responsabilidad y paciencia sabiendo como está la pesca, pero ahora ya no tienen excusas para negociar una mejora para el bolsillo de los trabajadores”, dijo el dirigente sindical.
Molina dijo que “este es un logro que todos apoyamos en su momento, hay que agradecerle al gobierno, pero también debe llegar la mejora para los trabajadores de las plantas”. El referente gremial admitió que “no es necesario llegar a un conflicto, tenemos que seguir negociando como hasta ahora. En la mesa ahora hay un elemento más a tener en cuenta, las conversaciones deben seguir estos días y llegar a firmar un acuerdo cuanto antes, porque los compañeros tampoco pueden seguir esperando mucho tiempo más”.
Vale mencionar que semanas atrás, en el marco de las paritarias la Federación de Trabajadores de la Alimentación selló un acuerdo de aumento salarial del 19,5 %, pero a nivel local, el STIA de Chubut planteó que era insuficiente. Ahora, tras el anunció de los reintegros confirmaron que irán por más.
Altos costos laborales
El director Ejecutivo de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras, Alejandro Cagliolo, se refirió a la crisis que vive el sector y expuso que esta situación la advirtieron hace 3 años cuando se declaró un extenso conflicto laboral que paralizó las plantas, principalmente en Madryn.
“La situación es muy complicada por la disminución de las capturas, disminución de los precios internacionales de los productos, conforma un combo al que se suma unos elevados costos internos, y aumento incesante de los insumos”, señaló.
Cagliolo también advirtió que los índices de rentabilidad de las empresas se han visto acotados al punto de llegar a balances negativos, y mencionó al costo laboral como otro de los factores que han coadyuvado a esa situación.
“Esto lo advertimos en mayo de 2005 cuando se produjo aquel extenso paro, y después hemos ido actualizando la situación, la crisis se veía venir y finalmente llegó”, puntualizó.
Porcentajes de los reintegros
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Merluza
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Filete con poca espina
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6%
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Desgrasado sin espina
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7%
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Cajas menores de un kilo
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9%
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Resto de los procesos
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7%
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Langostino
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Congelado en envase de un kilo o menos
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5%
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Entero en envases de más de un kilo
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2%
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Colas, rotos y otros envases
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5%
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Calamar
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Entero
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5%
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Tubo limpio sin piel
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10%
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Vaina
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8%
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Anillas
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8%
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Tentáculos
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6%
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Resto de procesos
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6%
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CUANDO LAVAGNA SACÓ LOS REINTEGROS A LA PESCA
Te acordás hermano…
Bajo el título de “Convidados de piedra”, en nuestra edición Nº 75 del 16 de noviembre de 2005, publicamos en tapa la nota donde reflejábamos que días atrás el entonces ministro de Economía y Producción, Roberto Lavagna, había anunciado una serie de medidas cuyo pretendido objetivo era desalentar el crecimiento inflacionario. Entre los diferentes paliativos implantados, la medida más significativa era la reducción transitoria al 0% de los reintegros a la exportación de unos 200 productos de la canasta básica de alimentos, entre ellos, manteca, yogur, té, ajos, cebollas, aceites, pastas, quesos y donde se incluyen también los pescados y mariscos.
En ese momento, el ministro Lavagna indicó que “el sentido de todas las medidas tiene que ver con reducir costos, trabajar en favor de la estabilidad de precios y del aumento de la inversión y de la creación de empleo”. En el texto de la medida se justificaba la quita de los reintegros en “que es prioridad del Gobierno Nacional mantener los equilibrios macroeconómicos alcanzados, siendo una de las condiciones esenciales para que se logre este objetivo el aumento de las exportaciones”.
Pesca & Puertos aclaraba entonces que “no escapa a nadie, y menos aún a los funcionarios del Ministerio de Economía, que la actividad del sector industrial pesquero es esencialmente exportador, como lo demuestran los más de 800 millones de dólares que exporta anualmente nuestro país en pescados y mariscos, tanto enteros como procesados” y que “contrariamente a lo que sugiere la medida del gobierno, la eliminación temporal de los reintegros al sector pesquero no logrará un aumento de las exportaciones sino que generará una pérdida estimada en más de 16 millones de dólares anuales”.
“A esto debe sumarse el serio trastoque que sufrirán las previsiones económico financieras de empresas de neto corte exportador, fundamentalmente las radicadas en la Patagonia, cuando deban agregar a los precios o recortar de sus ganancias la quita de los reintegros por impuestos internos que oscila entre el 0,5 y el 7%”, explicábamos en ese momento.
Cuestionando fuertemente la medida señalábamos que “si bien los argumentos de esta iniciativa son aumentar las exportaciones, alentar las inversiones e influir en la canasta familiar, ninguno de ellos se cumple en el sector pesquero y menos aún en el patagónico, de una actividad casi exclusivamente exportadora, salvo para productos de alto valor agregado como conservas y enlatados”.
Y como para que no quedaran dudas explicábamos que “no aumentarán las exportaciones si se incorporan los impuestos internos a los costos de producción porque hace menos competitivas a nuestras empresas en los mercados mundiales. No aumentarán las inversiones si cambian las reglas de juego en forma constante haciendo imprevisible cualquier pronóstico financiero, tampoco si se anuncian medidas temporales pero no se fijan plazos límite para su duración. No se obtendrá una curva negativa en el costo de la canasta familiar afectando a una industria que participa tan sólo con un 0,5% en su formación”.
Pasaron más de 2 años desde que esa medida de carácter “temporal” pero sin plazo determinado se hizo efectiva para el sector pesquero. Aquellos 16 millones de dólares anuales que calculábamos como pérdida para las pesqueras se multiplicaron exponencialmente y junto al aumento sostenido de los costos de producción, la desaparición de los reembolsos y a la baja de las capturas, en unos casos, y de los precios internacionales, en otros, terminaron por ahogar financieramente a las empresas radicadas en la Patagonia.
Hoy uno de esos factores parece revertirse, pero quizás ya sea tarde para las muchas empresas que no lograron atravesar estos tiempos con el respaldo suficiente para sobrevivir.
14/07/08
PESCA & PUERTOS
