El campo magnético de la Tierra se está debilitando, y lo está haciendo a una velocidad 10 veces mayor de lo esperada, según las últimas informaciones de la Agencia Espacial Europea (ESA), basándose en la información recogida por los tres satélites que forman parte de la misión Swarm.
El campo magnético de la Tierra se está debilitando, y lo está haciendo a una velocidad 10 veces mayor de lo esperada, según las últimas informaciones de la Agencia Espacial Europea (ESA), basándose en la información recogida por los tres satélites que forman parte de la misión Swarm.
Según sus datos, el campo magnético de nuestro planeta está perdiendo un 5 % de intensidad cada década, y los polos magnéticos se están desplazando a un ritmo de 2º por año. Este fenómeno podría desembocar en una inversión de los actuales polos, que podría comenzar dentro de menos de 2.000 años si bien, como dice Sébastien Nomade, uno de los autores del estudio, “es difícil determinar si nos dirigimos hacia una inversión. Yo diría que no tenemos argumentos ni a favor ni en contra de esta idea. El proceso de inversión magnética llevaría entre 1.000 y 20.000 años.
La última vez que los polos magnéticos de la Tierra se invirtieron tuvo lugar hace 780.000 años. Las consecuencias para nuestra civilización son difíciles de estimar, ya que el campo magnético de nuestro planeta es fundamental para protegernos de la radiación solar. Aunque nada hace pensar que en la historia de la Tierra se produjeran extinciones masivas o un aumento de la radiación por una inversión de los polos, la gran duda está en cómo afectaría a las redes eléctricas de la civilización humana. El geofísico de la Universidad de California, Gary A. Glatzmaier, nos tranquiliza: “Probablemente dentro de 1000 años no tengamos redes eléctricas. Habremos avanzado tanto que, seguramente, tendremos toda la tecnología necesaria para enfrentarnos a un giro del campo magnético”. (One Magazine)
07/10/14

