Vitaminas podrían favorecer el desarrollo de algas nocivas

Las vitaminas B-1 y B-12 podrían favorecer el desarrollo de algas nocivas (HAB), según un estudio realizado por científicos de la Universidad de Brook Stony, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Las vitaminas B-1 y B-12 podrían favorecer el desarrollo de algas nocivas (HAB), según un estudio realizado por científicos de la Universidad de Brook Stony, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

El profesor Christopher J Gobler, el investigador científico Ying Zhong y un estudiante de doctorado realizaron experimentos para determinar si las especies de fitoplancton que constituyen el HAB necesitan la vitamina B para desarrollarse.

Los florecimientos de algas nocivas afectan los ecosistemas costeros y las pesquerías en todo el mundo, y se calcula que generan pérdidas de cientos de millones de dólares anuales sólo en Estados Unidos.

Además, se observó un recrudecimiento de este fenómeno y de sus efectos en las últimas décadas.

Hasta ahora, la mayor parte de las investigaciones se concentraron en los nutrientes químicos como el nitrógeno y los fosfatos como las causas, y "pocas veces consideraron la importancia de la coenzimas y, en particular, de las vitaminas (vitaminas B-1, B-7 y B-12) en la regulación y estimulación del desarrollo de algas nocivas”, escribieron los científicos.

“[Los brotes de algas nocivas] pueden perjudicar a los humanos, ya que contaminan los moluscos con las toxinas de las algas y pueden dañar los ecosistemas marinos al matar los peces y otra vida marina”, explicó Glober. “La distribución, la frecuencia y la intensidad de estos eventos aumentaron en todo el planeta y los científicos luchan para establecer las causas.”

Todos los estados costeros de Estados Unidos sufren por los florecimientos de algas nocivas.

“Se desarrollaron métodos nuevos para medir las concentraciones de vitaminas B-1 y B-12 en el océano y descubrimos que los niveles de vitaminas varían junto con la ocurrencia de HAB”, continuó Glober.

Los científicos observaron más de 40 especies de algas nocivas en el laboratorio y determinaron que todas las especies menos una de las estudiadas (el 96%) requerían la vitamina B-12 para desarrollarse, y 20 de 27 (el 74%) requerían la vitamina B-1. Asimismo, descubrieron que las algas tóxicas necesitaban más concentraciones de vitaminas B-1 y B-12 que las informadas en el pasado para otro fitoplancton.

Los científicos encontraron que las concentraciones medidas como necesarias para el desarrollo de estas algas se corresponden con las concentraciones de vitaminas observadas en las aguas costeras. Este hallazgo implicaría que la demanda de vitaminas del HAB puede agotar la provisión disponible en cuestión de horas a días.

Los requisitos de vitaminas del HAB fueron mayores de lo esperado, en parte porque la mayoría de esos florecimientos son causados por algas denominadas dinoflagelados, que suelen devorar las moléculas orgánicas grandes como los aminoácidos y las proteínas que son similares a las vitaminas.

“Las vitaminas están entre un conjunto de componentes orgánicos que los dinoflagelados explotan para su desarrollo. Dado que estos organismos son conocidos por su capacidad para formar HAB, este estudio sugiere que las vitaminas son componentes orgánicos clave que pueden influir en la ocurrencia de HAB de dinoflagelados”, escribieron los autores de la investigación.

Pero descubrir cuáles son las fuentes principales de vitaminas para los florecimientos de algas nocivas puede ser un reto, advirtió Glober.
Por Natalia Real

05/12/10
FIS.COM

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