No le bastó con ser pionero en el turismo espacial con Virgin Galactic. Ahora, con la excusa de alcanzar las máximas profundidades oceánicas, el millonario Richard Branson presentó su nueva empresa Virgin Oceanic y a su principal estrella, un minisubmarino tripulado.
No le bastó con ser pionero en el turismo espacial con Virgin Galactic. Ahora, con la excusa de alcanzar las máximas profundidades oceánicas, el millonario Richard Branson presentó su nueva empresa Virgin Oceanic y a su principal estrella, un minisubmarino tripulado.
Su objetivo inicial es la investigación científica, pero la nave también permitiría conocer y disfrutar los fondos oceánicos como nunca antes se ha hecho. Y, de paso, abrir las puertas al turismo submarino.
El antecedente más cercano de este sueño de Branson es de 1960, cuando un sumergible especial, conocido como batiscafo, descendió en la Fosa de las Marinas, el punto más profundo de la Tierra. "Bajó, tomó unas fotos y subió, en cambio esta es una nave monoplaza que prácticamente puede planear en el fondo", destaca Carlos Neves, oceanógrafo de la U. Andrés Bello.
Branson presentó su vehículo ayer en Newport, California, destacando que a fines de este año el explorador Chris Welsh lo abordará para replicar y ojalá superar el récord del Trieste. "Será como estar en el lado oscuro de la Luna", dijo este último durante la ceremonia.
En los próximos dos años la nave explorará además otros hitos que nunca han sido visitados, como la Fosa de Puerto Rico, de 8.605 metros. Esta misión la tripulará el mismo Branson.
Los riesgos no son pocos. De partida, deberá soportar una presión equivalente a mil atmósferas, lo que tritura cualquier objeto que no esté preparado.
Neves dice que aunque la iniciativa tiene mucho de marketing porque busca batir un récord, también posee un trasfondo científico. "Tal vez encuentre cosas nuevas que ni siquiera imaginamos", dice.
Organismos claves están ligados al proyecto. El Instituto Oceanográfico Scripps será asesor científico, National Geographic hará un documental y Google mapeará la información que se obtenga.
Turismo subacuático
El desarrollo de Virgin Oceanic abre la puerta al equivalente del turismo espacial (Virgin Galactic), pero en el fondo del mar. De hecho, hace algunos meses el mismo Richard Branson presentó el Necker Nymph, un minisubmarino para tres personas que alcanza hasta 30 metros bajo la superficie y está disponible en su resort del Caribe por $2.500 dólares al día. La experiencia con el minisubmarino permitiría, eventualmente, mejorar la capacidad de estas naves acuáticas y apostar por viajes submarinos turísticos a mayor profundidad. Mientras, Virgin Galactic prepara su vuelo inaugural que, se cree, se llevará a cabo este o el próximo año. Leonardo Farkas, el primer chileno inscrito para la travesía espacial, espera su turno entre los 410 viajeros ya confirmados.
08/04/11
MAR DE CHILE

