El casco del navío de la Armada australiana ‘Adelaide’ llegó desde el astillero Navantia de Ferrol para su embarque en un transporte semi-sumergible rumbo a su país. La bahía viguesa ganó a Punta Langosteira.
El casco del navío de la Armada australiana ‘Adelaide’ llegó desde el astillero Navantia de Ferrol para su embarque en un transporte semi-sumergible rumbo a su país. La bahía viguesa ganó a Punta Langosteira.
El ‘Adelaide’ no es todavía un portaaviones, sino tan sólo el casco del segundo navío de las mismas características construido en Ferrol para la Armada australiana.
El primero, el ‘Canberra’, ya navega. El segundo todavía se encuentra en fase de montaje tras salir el lunes de la grada de Navantia. Ayer entró en la Ría remolcado para estacionar en el mulle de Trasatlánticos,donde permanecerá hasta la próxima semana, cuando el buque sermi-sumergible ‘Blue Marlin’ lo ‘cargará’ -el lunes o martes- para realizar la travesía hasta Australia, donde se montarán los equipos y la torre de controlen los astilleros BAE Systems, socio de Navantia.
Toda la operación se desarrollará frente a la terminal de cruceros, y en la Autoridad Portuaria se considera que será todo un espectáculo.
El ‘Canberra’ fue completado en el puerto exterior de Coruña, que así se estrenó, pero sus condiciones de mar de fondo no convencieron a la operadora, que en esta ocasión ha optado por las aguas calmadas de la bahía viguesa. Un punto más para Vigo -cuyo puerto sólo cerró medio día en los últimos 40 años- y un negativo para la terminal de Punta Langosteira.
El ‘Adelaide’ y el ‘Canberra’ fueron contratados a Navantia el 23 de noviembre de 2007, junto con la cesión del diseño y tecnología para tres destructores, por un importe de cerca de 1.200 millones de euros. Esta previsto que los dos buques anfibios sean entregados por BAE Systems a la Commonwealth de Australia en 2014 y 2015. Para entonces, el país austral dispondrá de una Armada que se colocará entre las más poderosas del mundo.
Ambos buques están basados en el Buque de Proyección Estratégica ‘Juan Carlos I’, el barco de mayores dimensiones de la Armada española, que puede funcionar tanto como portaaviones como en misiones de transporte de tropas y material. Su entrada en servicio ha supuesto la jubilación anticipada del ‘Príncipe de Asturias’, al renunciar el Gobierno a iniciar su modernización debido a su alto coste.
Con una capacidad para transportar a 1.400 personas y 20 helicópteros -o aviones de despegue vertical- cada uno, los buques que se construyen para Australia tienen una eslora de 230 metros, una manga de 32 y un calado de 7,18 metros, con un desplazamiento a plena carga de 27.831 toneladas.
Pueden llevar un millar de militares a bordo. El HMAS Adelaide (LHD 01) fue construido en Ferrol gracias a la experiencia acumulada con el ‘Juan Carlos I’, de neta superioridad frente al modelo de la francesa Armaris (DCNS) -opinión generalizada- inclinó la balanza a su favor.
Navantia, además de encargarse del diseño y la mayor parte de la construcción de los barcos, suministró también equipos de motores y el sistema integrado de control de la plataforma. El casco de estas naves se construyó en Navantia-Ferrol-Fene, con la excepción de las superestructuras.
El ‘Adelaide’ fue puesto en grada el 18 de febrero de 2011, al día siguiente de la botadura de su gemelo, el ‘HMAS Canberra’. Desde el lunes, las gradas de Ferrol están vacías y sin carga de trabajo a la vista, a la espera de que se concrete el anunciado pedido de Pemex para Navantia y Barreras.
04/12/13
ATLANTICO.NET

