Los barcos se han situado cerca de las islas Senkaku, foco de tensión entre ambos países. Los barcos se han situado cerca de las islas Senkaku, foco de tensión entre ambos países. La tensión entre China y Japón con motivo de la disputa por las islas Senkaku va en aumento. Según ha informado la agencia japonesa Kyodo, seis patrulleras de vigilancia chinas se han adentrado durante la madrugada del viernes en aguas jurisdiccionales japonesas cerca del archipiélago. La agencia de noticias china Xinhua tan solo ha confirmado la presencia de dos naves a las islas reivindicadas por Pekín. Durante las primeras horas del viernes, Según Horas más tarde, otras cuatro patrulleras chinas cruzaron también aguas japonesas en torno al archipiélago Senkaku, administrado por Tokio y cuya soberanía reclama Pekín, detalló la agencia japonesa Kyodo. Tras producirse el incidente, el primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, afirmó que Japón adoptará “todas las medidas necesarias” para garantizar la seguridad de las Senkaku, mientras que movilizó al equipo de gestión de crisis de su Gabinete y provocó la protesta nipona. El Gobierno de Pekin ha emitido un comunicado que cita la agencia Xinhua en el que explica que el envío de las patrulleras responde a la intención de reafirmar la soberanía china sobre el archipiélago. También para garantizar los intereses marítimos del país y restablecer el orden. Este hecho se produce tres días después de que el Gobierno de China enviara dos patrulleras a las aguas que rodean las Senkaku/Diaoyu con el objetivo de afirmar la soberanía china sobre los islotes. La decisión de China se produjo después de que Japón anunciara la compra, por unos 20,5 millones de euros, de tres islas del archipiélago a un propietario privado. Las Senkaku, con una superficie de unos La tensión entre ambos países se incrementó el pasado mes, cuando varios activistas chinos desembarcaron en las islas para reclamar su soberanía lo que provocó que fueran deportados, y pocos días después, un grupo de nacionalistas japoneses realizó otro desembarco no autorizado como contraprotesta. 14/09/12 EL PAÍS (España)
