Vale: la minera podría esperar otros 40 días

Aguarda una respuesta del gobierno nacional a los reclamos por rebajas impositivas y ventajas cambiarias para decidir si continúa con la megainversión.

Aguarda una respuesta del gobierno nacional a los reclamos por rebajas impositivas y ventajas cambiarias para decidir si continúa con la megainversión.

    

(Bahía Blanca) Mientras en nuestra ciudad no existe evidencia alguna de una posible reanudación de las obras, la minera Vale espera que el gobierno nacional responda este mes a sus demandas de ventajas fiscales y cambiarias para decidir el futuro de su proyecto, que inicialmente preveía una inversión de 6.000 millones de dólares.

Funcionarios brasileños dicen, en privado, que Argentina necesita la inversión y eso debe facilitar un entendimiento. En tal sentido, dejaron entrever que el plazo del 28 de febrero (fecha anunciada para comunicar los pasos a seguir) podría en teoría prorrogarse por otros 20 días.

Así lo expresó ayer la agencia noticiosa Reuters, basándose en fuentes consultadas en el gobierno del vecino país.

La fuente informativa recordó que Vale está reduciendo sus inversiones para enfrentar una escenario de menores precios, mientras analiza lo que describió como “variaciones en los fundamentos económicos” en un país con una inflación del 25% anual, según los cálculos privados.

“Vale va a esperar hasta el 28 de febrero para ver si la cosa se resuelve, si consigue lo que pide”, dijo a Reuters un funcionario del área económica del gobierno brasileño al tanto de las negociaciones, quien habló a condición de no ser identificado.

La minera pidió exenciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y una tasa de cambio más favorable que la oficial para compensar el alza en los costos.

“La pelota está en la cancha de los argentinos”, añadió.

Según Reuters, la inversión convertiría a la Argentina en uno de los mayores productores de potasio —utilizado para fabricar fertilizantes– y llegaría en momentos en que el país mantiene varios frentes de conflicto abiertos con otros países por sus barreras comerciales o nacionalizaciones empresarias.

Pero según la fuente del gobierno brasileño, Vale sostiene que ya invirtió más de lo previsto y para continuar adelante necesita una reducción de impuestos.

“Vale quiere ver qué puede hacerse para mantener la inversión prevista inicialmente”, dijo el funcionario.

La minera brasileña dice haber invertido 1.805 millones de dólares en el proyecto, donde al cierre del tercer trimestre del 2012 había completado un 40% de las obras físicas.

Fuentes de los mercados nacionales calculan que la exención del IVA que pide la firma significaría un ahorro de alrededor de 1.000 millones de dólares para Vale.

Reuniones

El futuro del proyecto estará sobre la mesa cuando la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y la brasileña Dilma Rousseff se reúnan a comienzos de marzo en la Patagonia.

El ministro de Industria y Comercio Exterior brasileño, Fernando Pimentel, discutió el tema el lunes en Buenos Aires con su colega argentino de Planificación Federal, Julio de Vido.

Vale compró en 2009 los activos argentinos de potasio de Río Tinto, con el objetivo de abastecer a Brasil, una potencia agroindustrial que actualmente debe importar un 90% de los fertilizantes que utiliza.

El proyecto debía comenzar a producir en el 2014 con una capacidad inicial de 2,4 millones de toneladas métricas anuales, que aumentarían a 4,3 millones de toneladas. Fuentes del mercado dicen, sin embargo, que el inicio de las operaciones podría retrasarse en hasta tres años.

Las obras, que además de la mina incluyen más de 800 kilómetros de vías de tren y un terminal en el puerto de Ingeniero White, emplean a unos 4.000 trabajadores.

Fuentes del sector dijeron que problemas para expropiar tierras en la provincia central de La Pampa encarecieron el proyecto y podrían llevar a Vale a considerar un trazado alternativo.

La empresa pisó el freno en abril de 2012, cuando su presidente ejecutivo Murilo Ferreira ordenó revisar el proyecto citando una creciente “preocupación” por la situación económica en Argentina y el clima político tras la nacionalización del 51% de la petrolera YPF que estaba en manos de la española Repsol.

El 24 de enero la empresa dijo que había prorrogado el receso de fin de año de los trabajadores en Río Colorado para seguir analizando los fundamentos económicos del proyecto, lo que implica que las obras están paralizadas desde fines de diciembre.

Con una inflación calculada en un 25% anual y un peso que no se deprecia a esa velocidad, los costos en dólares de empresas como Vale crecen rápidamente.

Las inversiones en Argentina han sido golpeadas además por restricciones gubernamentales a la compra de divisas, lo que disparó la brecha entre la cotización del peso en el mercado oficial y el paralelo, un 55% más débil.

08/02/13

LA NUEVA PROVINCIA

 

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