La Armada uruguaya prepara un nuevo despliegue de su fuerza para afrontar los “desafíos del futuro”, que incluyen la vigilancia de plataformas petroleras, un nuevo puerto de aguas profundas sobre el Atlántico Sur, la creciente actividad pesquera y el comercio exterior, informaron fuentes oficiales. La Armada uruguaya prepara un nuevo despliegue de su fuerza para afrontar los “desafíos del futuro”, que incluyen la vigilancia de plataformas petroleras, un nuevo puerto de aguas profundas sobre el Atlántico Sur, la creciente actividad pesquera y el comercio exterior, informaron fuentes oficiales. El jefe del Estado Mayor de la Armada uruguaya, Daniel Núñez, detalló en una entrevista con el servicio de prensa de la Presidencia uruguaya, anunció que este despliegue, que pretende “redimensionar” y hacer “una reingeniería” de los recursos navales del país. Así, la Armada del país sudamericano concentrará sus barcos fundamentalmente en el centro naval de La Paloma, localidad ubicada unos 240 kilómetros a noreste de Montevideo y en cuyas cercanías el Gobierno tiene pensado construir un puerto de aguas profundas considerado “estratégico” para potenciar la exportación de granos y minerales del país. Además, la fuerza naval desarrollaría el centro militar de Fray Bentos, en aguas del río Uruguay, en las rutas comerciales fluviales que discurren hacia el interior del continente y donde Uruguay tiene instaladas grandes industrias, como las productoras de celulosa. Junto a estos movimientos, la flota uruguaya abandonaría el Puerto de Montevideo, donde se ubica en la actualidad, y establecería una nueva base en el barrio del Cerro, en las afueras de la capital, en donde ahora se ubica la sede de los Fusileros Navales, y cerca del polo industrial naval que se está desarrollando a instancias del Ejecutivo. Además, en esa zona se instalará en el futuro una gran planta regasificadora con la que el Ejecutivo pretenden garantizar la seguridad energética del país para los próximos años. “La agenda del mar se instaló definitivamente en Uruguay”, explicó el contraalmirante. Para el militar, esta iniciativa responde a algo que el presidente uruguayo José Mujica ya dijo con anterioridad, y es que “el Uruguay del futuro, ese Uruguay exportador que depende de sus puertos, no termina en el agua”. Así, el nuevo despliegue naval del país, que también pretende unificar los distintos servicios para que trabajen en conjunto, no tiene una “visión específicamente militar, sino marítima”. Estos cambios surgen porque la organización actual de la Armada es de los años 70, “cuando el país y el mar eran otros”, y que por eso se da la necesidad de revisar las tareas que actualmente cumple la fuerza. “La misión de la Armada es clara: la defensa de la soberanía, y la expresión extrema de ello es el combate directo. Pero también necesitamos patrullas armadas para solucionar otras situaciones diferentes a las del combate. Por ejemplo, la piratería, que es un asunto de alto interés para los países del Atlántico Sur”, recordó el militar. 13/09/12 ATENEA
