Uruguay invertirá u$s 5.800.000 para fortalecer a DINARA

Plan para fortalecer a todo el sector pesquero.

Plan para fortalecer a todo el sector pesquero.

Uruguay posee una extensión marítima mayor a su superficie terrestre. Nuestra matriz productiva tiene frente a sus ojos un mar de oportunidades para desarrollar un sector promisorio para nuestra economía. Hacia ahí se encamina la gestión.

El Plan de Desarrollo y Mejora de la Gestión Pesquera pretende fortalecer institucionalmente al sector, mejorar la investigación pesquera y las capacidades técnicas.

El proyecto aprobado en el Presupuesto Nacional está planeado para ser ejecutado durante los años 2007, 2008 y 2009 y busca dar la fortaleza que una administración pesquera requiere, señaló el director de Dinara, Daniel Montiel.

A través del plan se incentivará el ingreso de gente joven, mediante la interacción con la Universidad de la República y organismos especializados.

Además, mediante este proyecto se busca fortalecer y brindar mayor calificación al laboratorio y al cuerpo inspectivo e higiénico sanitario de la Dinara.

En materia pesquera la Dinara actúa como policía sanitaria, ya que los mercados internacionales son altamente exigentes respecto a los controles de calidad. Es por ello que una de las áreas que atenderá el proyecto es la preparación de los técnicos con intercambios, seminarios y cursos.

Se aspira a alcanzar un sistema ágil y moderno que interactúe con otras instituciones como la Prefectura Nacional Naval y la Aduana.

Acuicultura para el País Productivo

Otro punto fundamental de este proyecto comprende la acuicultura, que es la intervención del hombre en la cría de peces. Eso implica el control de las diferentes etapas, desde el huevo hasta la cosecha, proporcionando a los organismos los medios adecuados para su crecimiento y desarrollo.

Actualmente los productos acuícolas representan en el comercio mundial de pescado casi el 46%.

En ese sentido, Uruguay no puede estar fuera de este cambio mundial, en virtud de que los caladeros naturales ya están en muchos casos en una situación crítica. Por ese motivo tiene como objetivo formular un plan nacional de desarrollo de la acuicultura. Para ello realizaron talleres de trabajo, intercambios con privados e instituciones públicas, de los que surgió un primer borrador de política nacional de acuicultura.

"Para llevar adelante un proyecto de esta envergadura se requiere un alto conocimiento del impacto de las especies que se cultivarán; formación por parte de los técnicos, porque esa cría necesita conocimiento en materia de enfermedades, alimentación y manejo global de un ser vivo", dijo el jerarca.

En esta línea, existen actividades que desde hace varios años se desarrollan en Uruguay y actualmente están cobrando mucha fuerza, como la cría del esturión en la zona del Río Negro, que es un referente en esta materia. La empresa que trabaja en esa explotación íticola firmó un acuerdo con otra compañía de origen suizo que se instalará en Rincón del Bonete. Este emprendimiento tendrá una inversión de 2,4 millones de dólares y creará una granja de engorde de esturiones provenientes del Río Negro.

Montiel explicó que el cultivo de la tilapia se encuentra en fase experimental. Se trata de una especie con muy buena capacidad de reproducción y que en general crece en aguas más tropicales que las nuestras. A pesar de ello, se llevan adelante experiencias en la zona de Solís de Mataojo, Paysandú y Salto.

Salto tendría como ventaja comparativa la posible utilización de parte del flujo de las aguas termales, que implican un aumento de la temperatura del agua, con lo cual se facilita la reproducción de esa especie.

Ordenar la pesca artesanal

Una de las áreas que abarca el proyecto es el ordenamiento la pesca artesanal, materia compleja de administrar por las características de los pobladores y por las distintas zonas en las que trabajan, que van desde la costa este a lugares como San Gregorio de Polanco, Charqueada, Laguna Merín, Juan Lacaze y el departamento de San José.
El director de Dinara señaló que "hay varios lugares en el interior del país donde la actividad de la pesca artesanal es un componente muy fuerte de la economía e involucra a varios miles de uruguayos y uruguayas".

Hoy en día se dedican a la pesca artesanal unas 700 embarcaciones, aunque se estima que en realidad ya superaron las mil, lo que significa un mínimo de 2.500 personas embarcadas, además el personal que trabaja en tierra.

Cambio de imagen

En otro orden, el jerarca dijo que los recursos pesqueros de nuestro país, así como casi todos los del mundo, son compartidos entre las naciones. En ese sentido, Uruguay integra algunos organismos pesqueros internacionales ante los cuales "se ha logrado cambiar el desprestigio que nuestro país tenía a nivel internacional", recalcó Montiel.

Uruguay tenía asignadas 850 toneladas al año. En noviembre de 2006, tras una reunión en la que participaron los 47 países que integran esta comisión, reconocieron el derecho de Uruguay de ampliar su cupo a 1.500 toneladas por año, cifra a la que aspiraba nuestro país desde hace muchos años.

Este incremento en tonelaje sitúa a Uruguay en la perspectiva de poner a trabajar a no menos de dos o tres barcos más, lo que representa no menos de 100 nuevos puestos de trabajo directo. De esta manera, se alcanzarían cuatro millones de dólares más por año.

Además, Uruguay participa de la comisión que administra los recursos vivos antárticos. Es en la zona de la Antártida. Allí se llevan a cabo las actividades de pesca de la merluza negra. En esa comisión se asignan cupos de pesca. Actualmente Uruguay tiene tres barcos pescando en esa zona, bajo estrictos controles sanitarios y legales, lo que significa "una presencia estratégica para la pesca de hoy y fundamentalmente para la de mañana", enfatizó el jerarca.

Incentivo a la  investigación

Finalmente, Montiel señaló que se aprobó un decreto que normaliza la llamada pesca de investigación, para facilitar el ingreso de proyectos que realicen actividades de pesca con nuevas tecnologías, buscando nuevas especies y la exploración de nuevas zonas.

Asimismo, se estableció una veda de octubre a febrero en lagunas, ríos y arroyos. Esta normativa establece que durante el período en el que se comienza a generar la reproducción de algunas especies se prohíbe la pesca comercial.

15/02/07
VISION MARÍTIMA

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