Al cumplirse tres semanas de su puesta en marcha, el gobierno del Uruguay afirmó ayer que la papelera Botnia “no contamina” las aguas del río Uruguay y las autoridades del departamento uruguayo de Río Negro, donde funciona la pastera, calificaron como una “provocación” las protestas de los asambleístas.
Al cumplirse tres semanas de su puesta en marcha, el gobierno del Uruguay afirmó ayer que la papelera Botnia “no contamina” las aguas del río Uruguay y las autoridades del departamento uruguayo de Río Negro, donde funciona la pastera, calificaron como una “provocación” las protestas de los asambleístas.
Durante una conferencia de prensa, el ministro uruguayo de Medio Ambiente, Mariano Arana, aseguró que los monitoreos de la empresa finlandesa Botnia “están dentro de los estándares absolutamente admisibles”.
“Es clarísimo que estas primeras etapas indican que los efluentes, tanto en lo que tiene que ver con la atmósfera como en el curso hídrico del río Uruguay, están dentro de los estándares absolutamente admisibles”, señaló Arana.
El funcionario además minimizó la acción de los asambleístas de Gualeguaychú, quienes realizaron anteayer una protesta a bordo de una veintena de lanchas frente a la costa del balneario uruguayo Las Cañas, próximo a Fray Bentos.
“No tienen entidad”, dijo y sentenció que “las épocas de los discursos y verbalizaciones pasaron a segundo plano. Ahora llegó la hora de la verdad y los hechos. La planta no contamina”.
Por su parte, el intendente uruguayo de Río Negro, Omar Lafluf, sostuvo que la actividad realizada por integrantes de la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú “podría haber terminado en una desgracia” porque “navegaban a una velocidad muy alta”.
“Fue una provocación al pueblo de Fray Bentos porque la protesta no se realizó como siempre frente a Botnia, sino que ahora llegaron hasta un balneario donde sólo había gente descansando”, agregó Lafluf en declaraciones al sitio Observa.
04/12/07
LA CAPITAL
