iProfesional.com dialogó con el presidente de la Administración de Puertos del Uruguay, Fernando Puntigliano, quien criticó la escasa visión global de los operadores locales ante el temor que les genera la consolidación de la terminal de Montevideo como centro logístico regional.
iProfesional.com dialogó con el presidente de la Administración de Puertos del Uruguay, Fernando Puntigliano, quien criticó la escasa visión global de los operadores locales ante el temor que les genera la consolidación de la terminal de Montevideo como centro logístico regional.
Ni carne, ni leche, ni lana de oveja. El producto “estrella” que más divisas le reportará a Uruguay por exportaciones será nada más y nada menos que un servicio: el logístico.
Al menos, este es el rol estratégico que Fernando Puntigliano, presidente de la Administración de Puertos del Uruguay (ANP) le asigna a este sector en el largo plazo.
Puntigliano es uno de los más fervientes impulsores de lo que él llama la “coopetencia” en el negocio portuario.
Esta visión apunta a lograr, sin descuidar la libre competencia, la máxima integración posible entre las terminales de la región para bajar costos y favorecer a los exportadores de todo el Mercosur.
Sin embargo, esta visión globalizadora genera tantos adeptos como detractores. De hecho, actualmente gana terreno el temor entre los empresarios y operadores logísticos argentinos, que ven a Uruguay como un rival a vencer en la carrera por transformarse en un hub o centro logístico portuario regional.
Sucede que en Montevideo, el 60% de la carga que se mueve como trasbordo es argentina. En otras palabras, alertan que cada vez más empresas nacionales eligen a la terminal uruguaya como plataforma de arribo para las importaciones o de salida para las exportaciones en detrimento del puerto de Buenos Aires, que pasaría a tener un papel relegado.
Así, los empresarios argentinos vinculados al sector logístico se quejan de la pérdida de negocios que esto significa y del nocivo efecto que generaría abandonar la carrera por convertirse en el centro logístico regional por excelencia.
Durante el desarrollo del XVIII Seminario Internacional de Puertos, organizado por el Anuario Portuario Marítimo, iProfesional.com dialogó con Puntigliano sobre esta visión antagónica para desarrollar el negocio logístico y los problemas que enfrenta su plan de integración.
-¿Por qué la necesidad de vincular a los puertos de Brasil, Argentina y Uruguay? ¿Por qué conviene romper con este esquema de compartimentos estancos?
-Los operadores logísticos tienen que ser globales y estar en todas las puertas de salida y las redes de infraestructura necesitan estar entrelazadas. Si nosotros nos compartimentamos estamos estrangulando a la producción de la región y eso no tiene que suceder porque los puertos no son un objetivo en sí mismo, tienen que dar un servicio para la producción. Si no lo vemos de esta manera, no va a avanzar la integración.
Es vital que nuestro servicio sea eficiente para el productor argentino y para el paraguayo. Si el exportador argentino pasa por Montevideo y llega al mercado de destino de manera rápida, eficiente y competitiva, salimos ganando nosotros y el empresario argentino. Por eso hay que cambiar la visión. Del mismo modo pienso que si el exportador uruguayo tiene que salir por un puerto brasileño y llegar al mercado de destino de manera más competitiva, también va a estar bien, porque en definitiva esa es nuestra función.
-Sin embargo, los empresarios argentinos del sector logístico se oponen porque argumentan que pierden negocios…
-Es crítico entender que mientras tengamos esa visión los exportadores de la región sufren el problema de que no les llegan los contenedores vacíos para consolidar la carga y que los contenedores se les quedan estancados en los puertos por los congestionamientos. Hace unos días nosotros tuvimos un conflicto en el transporte que hizo que un barco quede varado en Montevideo, esperando para entrar. Si no descargaba no podía ir luego a Buenos Aires. Entonces, el trancazo en Montevideo contagia a Buenos Aires y a Santos y así mutuamente.
Por eso, tenemos que desarrollarnos, porque si no vamos a estar atascándonos unos puertos a otros. Si nosotros no superamos esta mentalidad y pasamos al think global, sector público reaccionando más rápidamente, y sector privado, entendiendo que las fronteras físicas son una arbitrariedad de la historia, no vamos a avanzar como región.
-¿Ve que hay problemas de madurez entonces?
-Sí, pero son dos tipos de inmadurez. El sector público tiene un problema de tiempos, de darse cuenta que las ventanas de oportunidad son únicas. Esto le estamos viendo con la Hidrovía. El sector público no es conciente de las condiciones que planeta el escenario mundial y así actuar rápidamente.
-¿Y en el caso del sector privado?
-Al sector privado le cuesta ver el rol global. No debe analizar el tema como un problema Argentina-Uruguay porque, en realidad, unos y otros tendrían que estar operando en ambos países en lugar de discutir. El concepto es pensar globalmente. Muchos operadores logísticos uruguayos están haciendo eso y se expandieron a otros países. Algunos lo han logrado y han pasado de una visión nacional a una visión regional.
-Algo que no parece sucede en la Argentina…
-En el sector privado de la Argentina y Brasil hay algunos que entienden este tema, pero les falta madurez para avanzar en la integración de los puertos. Están muy concentrados en sus temas como para ver este tema globalmente.
-¿Qué experiencia puede aportar Uruguay en este sentido?
-Nuestro país es responsable de menos del 1% del PBI del Mercosur, es una cifra insignificante. Sin embargo, salimos al mundo y generamos una network internacional brutal, como con el puerto de Hamburgo. Nos hemos ahorrado varios millones de dólares en costos operativos por esta alianza.
-¿Y cómo impactan los problemas de infraestructura en la región?
-La Argentina sufre un congestionamiento parcial. Exolgán tiene un poco de espacio, pero Buenos Aires está congestionado y las obras de infraestructura están llegando tarde, nosotros lo vemos. Pero esto sucede en toda la región, sobre todo en el puerto de Santos. Por eso, yo creo que Río Grande, Montevideo y Buenos Aires tienen que potenciarse mutuamente, tenemos que elevar los estándares de eficiencia y tenemos que ver integralmente el problema. Por eso, si bien nosotros podemos ser uno de los principales centros logísticos de la región, no queremos ser el único centro logístico. Para eso, hay que “coopetir”.
Juan Diego Wasilevsky
(c) iProfesional.com
09/10/08
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