(FNM) La propuesta del presidente de Practicaje de São Paulo, Cláudio Paulino, para que se establezca un límite máximo de 266 metros de eslora para los buques que transitan en el Puerto de Santos, causó desagrado en el Centro Nacional de Navegación (Centronave), entidad que representa a los armadores que operan en la costa brasilera.
(FNM) La propuesta del presidente de Practicaje de São Paulo, Cláudio Paulino, para que se establezca un límite máximo de 266 metros de eslora para los buques que transitan en el Puerto de Santos, causó desagrado en el Centro Nacional de Navegación (Centronave), entidad que representa a los armadores que operan en la costa brasilera.
La idea fue cuestionada en un oficio dirigido a Companhia Docas do Estado de São Paulo(Codesp), luego de la aparición de un reportaje publicado en A Tribuna sobre el tema, en la edición del pasado día 20.
Actualmente pueden operar en el puerto embarcaciones de hasta 336 metros. Sin embargo, los buques de esa eslora deben respetar exigencias impuestas por la Marina de Brasil, que establece criterios especiales para realizar dichas maniobras. Todo depende de la ubicación de la terminal adonde habrán de operar esos barcos, de las condiciones de marea y visibilidad y de la presencia de dos prácticos a bordo. Para Paulino, limitar el tráfico de buques a los de una eslora máxima de 266 metros permite la navegación sin restricciones en el complejo santista.
Para el director ejecutivo de Centronave, Cláudio Loureiro de Souza, las declaraciones del presidente de Practicaje de São Paulo contiene “defectos conceptuales serios, además de demostrar una falta de información sorprendente”.
En relación a las críticas de Paulino sobre las adaptaciones necesarias en el Puerto de Santos para recibir buques cada vez mayores, Loureiro dijo que es necesario analizar la cuestión correctamente.
“Un puerto que no se adecua a las necesidades del comercio, no se moderniza y no evoluciona tecnológicamente, tiende a una dramática pérdida de importancia económica, la gradual decadencia o aun la desaparición. Ejemplos no faltan en el mundo en ambos sentidos. Hay puertos que desaparecieron y puertos que se desarrollaron y se reinventaron, garantizando prosperidad a sus actores y usuarios”, afirmó el director ejecutivo de Centronave.
Retroceso
Para Souza, si el límite de las embarcaciones pasara de 336 a 266 metros de eslora, el retroceso en las ganancias operacionales haría que el Puerto de Santos fuese excluido de las corrientes del comercio exterior.
Esto ocurriría porque la tendencia es que los armadores busquen complejos portuarios que atiendan a sus necesidades operacionales, entre ellas, la capacidad de recibir a grandes buques.
“Esta visión implica un perjuicio a la comunidad portuaria de Santos y sus usuarios. Al reconocer la necesidad de los progresos y de los avances en eficiencia, todos en esta comunidad vienen dando lo mejor de sí e invirtiendo – desde la propia Codesp hasta las terminales de contenedores – millones de reales en obras, equipamientos, entrenamiento y tecnología”, destacó Loureiro en la nota dirigida a la Autoridad Portuaria.
Reducción de costos
Confrontando los dichos del presidente de Practicaje, de que los costos operacionales no se reducen con la llegada de buques mayores al puerto, el Centro de Navegación asegura que hay economía de escala.
“Los fletes vienen cayendo sistemáticamente a lo largo de los últimos años en todos los segmentos, internacionales y también en el cabotaje, debido a la intensa competencia entre los armadores, que trasladan los beneficios que proporcionan las economías de escala. Es evidente que los costos por unidad transportada aumentarían si el tamaño de los buques se redujera”.
Para Loureiro, además de aumentar la productividad, las escalas de grandes y modernos buques amplían la eficiencia energética y ambiental del transporte. La razón es que las nuevas unidades consumen menos combustible y consecuentemente emiten menos gases. “Sin hablar del dramático aumento de la eficiencia energética por unidad transportada. Querer desmejorar tales ganancias es, sin dudas, incomprensible”. (Portos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR)
02/02/15

