Cuando comenzó la obra del canal aliviador, en septiembre de 2009, la oposición recurrió a la Justicia para frenarla por presunta contaminación del acuífero Puelche, algo que los funcionarios porteños descartaron.
Cuando comenzó la obra del canal aliviador, en septiembre de 2009, la oposición recurrió a la Justicia para frenarla por presunta contaminación del acuífero Puelche, algo que los funcionarios porteños descartaron.
Una de las cuestiones que se analizó en la Justicia es la modificación, respecto de los planos originales, de la excavación del pozo principal. Según la denuncia presentada por ex legisladores y el diputado porteño Sergio Abrevaya (Coalición Cívica), el gobierno decidió reemplazar el pozo triple (o "trifolio") por un pozo único, de mayor profundidad. "Este pozo está mal construido. Amenaza la reserva de agua, porque se prolongó más allá de los 30 metros permitidos", había dicho, entonces, el legislador Abrevaya. En la ciudad lo desmintieron.
El año pasado, un fallo del juez Juan Vicente Cataldo puso freno a parte de las obras (al pozo y no al túnel), cuando hizo lugar a los argumentos de los legisladores, que también habían cuestionado un aumento en el costo de la obra en forma inconsulta, estimado en 20 millones de dólares para la oposición.
Pero la obra, hoy terminada, continuó. Según el gobierno porteño, la ciudad presentó los requerimientos que solicitó la Justicia y por eso se permitió finalizarla.
08/06/11
LA NACIÓN
