Las complejas negociaciones que se llevan adelante en esta capital entre el gobierno provincial y representantes de las cámaras empresarias de la actividad pesquera quedan en evidencia luego de horas de reuniones en las cuales se intenta acercar posiciones para lograr una solución al reclamo de los trabajadores marineros de Puerto Deseado.
Las complejas negociaciones que se llevan adelante en esta capital entre el gobierno provincial y representantes de las cámaras empresarias de la actividad pesquera quedan en evidencia luego de horas de reuniones en las cuales se intenta acercar posiciones para lograr una solución al reclamo de los trabajadores marineros de Puerto Deseado.
• Los empresarios estarían “reacios” a juntarse con los marineros
• Piden a la Legislatura que rechace el acuerdo petrolero
• Piden una ley de emergencia económica
• Leve cambio en el espectro de provincias exportadoras
Ayer en un acto realizado en la Casa de Gobierno, el gobernador Daniel Peralta fue preguntado sobre el conflicto y en ese orden indicó: “estamos reunidos con las cámaras y con los trabajadores para ver cómo podemos acercar y ver en el marco de una situación muy delicada, qué podemos hacer para interactuar en conjunto, lo dije ayer, para que esto se destrabe y llevemos tranquilidad a Puerto Deseado”, dijo.
Agregó que mediante la Subsecretaría de Trabajo “estamos evaluando distintas posibilidades; por otro lado, un sector del gobierno se ha reunido con empresarios para ver cómo avanzamos en la problemática”.
Consultado acerca de la existencia de algún pedido de resarcimiento económico por parte de las empresas damnificadas, Peralta precisó: “nosotros estuvimos con las dos cámaras y no nos han pedido eso” y destacó que “lo más importante es poner en marcha el proceso productivo de Puerto Deseado, ya que entendemos que es una economía que está afectada fuertemente por esta parálisis que hay por parte del sector pesquero, ante lo cual nos preocupa mucho la situación de la gente que trabaja en planta, por lo que tenemos que llegar a una salida concertada ya que acá no puede haber perdedores ni ganadores en función de los hechos de violencia que se suscitaron; debemos tratar de que haya justicia para todos, lo que implica un reconocimiento de la responsabilidad que le cabe a cada uno”.
“Lo que piden los marineros –precisó el gobernador- son diversos puntos, algunos de los cuales son de resolución inmediata y otros que son estructurales y concordantes con nuestro criterio, como el cuidado de los recursos o los controles sobre las empresas; pero la cuestión fundamental está en la discusión de un convenio que ellos quieren hacer, lo que es problemático porque no se puede firmar un acuerdo entre una agrupación de marineros y las Cámaras Empresarias, considerando que para que haya ratificación y homologación por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación en el marco de la seguridad jurídica y legal, tiene que haber igualdad entre los signatarios; está claro que el SOMU tiene alguna dificultad para reconocer a los marineros de Puerto Deseado, y viceversa” y observó que “tenemos un conflicto de partes al que podemos ayudar a que se solucione”.
En relación a las posibilidades que hay de sentar a dialogar a los empresarios y marineros, con el Gobierno como mediador, indicó que “eso es algo que podríamos hacer ahora mismo, pero estamos procurando buscar puntos de consenso que nos lleven a que toda la tratativa no sea una acción vana, sin arreglar nada. En principio planteamos seguir esta negociación en el día de mañana”.
Acerca del daño cuantitativo en la infraestructura portuaria, el titular del Ejecutivo provincial aseveró que “es dispar porque las empresas no tienen números propios; lo que sí hay es un relevamiento de los daños, y agregó que “nuestro equipo enviado a esa zona está trabajando en conjunto con el Gobierno municipal.”
En lo atinente al posible despido de personal de las empresas que, por los daños sufridos no podrían seguir operando, Daniel Peralta declaró que “ante esto hay que evaluar otras alternativas; los mismos procedimientos de crisis planteados en la legislación no implican necesariamente eso; yo confío en que no se llegue a ese extremo” y en cuanto a los avances de la causa judicial en el tema, el gobernador santacruceño expresó, finalmente, que “ese es un tema que los empresarios seguirán de cerca”.
Frágil situación
En tanto, un informe de la Cámara de Comercio de Puerto Deseado indica que los comerciantes y pequeños empresarios han visto mermar las ventas desde principios del mes de julio (cuando los trabajadores del mar comenzaron con las medidas de fuerza) hasta la fecha.
La presidenta de la institución, Lidia Uribe explicó que “en los primeros días de este mes las ventas ya comenzaron a mermar en un 50%. Yo hablé con el gerente de La Anónima y ya había notado esa baja. Nosotros, en el rubro que estamos (hotelería), tenemos muchos viajantes que vienen de otras localidades. Y la gente como que estaba a la expectativa. Los que antes le compraban diez yogures este mes le compraron cinco. Y esos viajantes no van a venir si no les es rentable. Este tema económico nos compete y perjudica a todos. Por eso Deseado se tiene que tomar de la mano y trabajar mirando para adelante. Esto fue una cosa que nos despertó”.
La empresaria vaticinó que “esta va a ser una problemática económica muy grave. Por ese motivo estamos trabajando en este tema, asesorándonos en la ley de emergencia económica: qué es lo que engloba, cuáles son los puntos que nos van a favorecer en ese tema. Hoy vamos a tener una reunión con un contador que nos asesore también en estos temas”.
“Esto nos compete a todos. Hasta al kiosco que vende un caramelo. Esto tiene que solucionarse de alguna manera. Esperamos una respuesta positiva hoy, después que conversen los empresarios con el gobernador y los marineros. Pero nosotros tenemos que continuar en esto. Porque por más solución que den, la fuente de trabajo no va a estar para mañana para comenzar a trabajar”.
Mientras tanto, la entidad espera una reunión con el gobernador para presentarle el pedido de declarar la emergencia económica para el sector comercial de Puerto Deseado.
27/07/07
LA OPINION AUSTRAL
