El nivel llegó a los 3,40 metros a las 18 y hubo dificultades en Berisso y Ensenada.
El nivel llegó a los 3,40 metros a las 18 y hubo dificultades en Berisso y Ensenada.
Una fuerte crecida del Río de la Plata dejó ayer como saldo más de un centenar de evacuados, calles y viviendas anegadas en las áreas ribereñas de Berisso y Ensenada. Al cierre de esta edición, la situación comenzaba a normalizarse, pero se mantenía el estado de alerta ante eventuales cambios en el comportamiento de los vientos y los cursos de agua de la Región.
La zona más afectada por los vientos que soplaron con insistencia fue la costa ensenadense, entre Punta Lara y el club de Regatas. A las 18, el nivel del río superó los 3,40 metros, obligando a Defensa Civil, Prefectura y Bomberos a poner en marcha los esquemas de evacuación. Cien habitantes de los barrios aledaños a los arroyos Miguelín, Doña Flora y El Gato y El Zanjón fueron reubicados.
La peor crecida
"Fue la peor crecida en varios meses, superando la de febrero pasado" explicó Miguel Cepero, de Defensa Civil Ensenada: "hubieron muchas familias que se autoevacuaron, y otras que debimos asistir y fueron alojadas en el salón de usos múltiples de El Molino y la Casa de la Cultura. Habrá que observar cómo siguen las cosas porque existe la posibilidad de que se dé un nuevo repunte fuerte del Río en las próximas horas".
En Berisso, Prefectura debió rescatar a un grupo de pescadores que había quedado aislado en la isla Paulino. Hernán Peicovich, jefe de Defensa Civil, subrayó que "se enviaron dos gomones semi-rígidos a patrullar los balnearios de Palo Blanco, Bagliardi, y La Balandra, pero no se registraron emergencias". El funcionario destacó "el papel del Terraplén Costero, que a pesar de estar inconcluso, hizo que donde hubiera llegado hasta las rodillas, el agua llegara a la vereda"; y aclaró que "si bien se preparó la evacuación del Barrio Solidaridad, las autoridades del área de Bienestar Social de la Comuna evaluaron que no era necesaria".
En la emblemática calle Nueva York, los vecinos cargaron duro contra el polémico terraplén. "Desde que está esa obra nos inundamos más que nunca, más rápido y el agua tarda más en irse" señaló Ezequiel Rodríguez, de Nueva York y 171 bis: "no es una opinión, es una realidad. Tuvimos que sacar a las mujeres y los chicos, y los hombres nos quedamos a proteger lo poco que tenemos. Este barrio pareciera que no le importa a nadie".
02/05/11
EL DÍA

