Desde la Asociación Ambiente Sur, se hizo un llamado de atención sobre la situación de amenaza de extinción del macá tobiano, un ave que sólo habita en Santa Cruz y que año a año ve drásticamente reducidas sus poblaciones en forma continua, ascendiendo actualmente el número de ellos a poco más de 1200 individuos.
Desde la Asociación Ambiente Sur, se hizo un llamado de atención sobre la situación de amenaza de extinción del macá tobiano, un ave que sólo habita en Santa Cruz y que año a año ve drásticamente reducidas sus poblaciones en forma continua, ascendiendo actualmente el número de ellos a poco más de 1200 individuos.
Santiago Imberti, licenciado en Turismo y ornitólogo de campo, y vicepresidente de la Asociación Ambiente Sur, advirtió dramáticamente que el macá tobiano es una especie autóctona en peligro de extinción.
Imberti investiga a esta especie única que habita la provincia desde 1997, cuando se inició el proyecto de investigación desde el I.P.E.I. y posteriormente continuó junto a profesionales del Consejo Agrario hasta 2004, cuando se publicaron los resultados de sus investigaciones. Este proyecto se reinició junto con la creación de la Asociación Ambiente Sur, en 2008, que toma la investigación y conservación del macá como uno de sus principales objetivos.
El experto explicó que “básicamente hoy podemos decir que hay muchos indicios que la población de macaes ha disminuido más de un 50 % en 20 años y por eso es que subió de categoría de conservación, de peligro a amenaza de extinción. Las razones son unas cuantas, todavía no tenemos definido cuál es ciertamente la principal, pero es probable que todas las razones jueguen un papel fundamental, y de hecho estamos descubriendo razones nuevas, como el caso del visón que atacó la colonia que encontramos este verano. Es posible que durante estos 20 años ya estuviera disminuyendo su población, pero ello no fue advertido porque nadie lo estudiaba”.
Sobre las acciones que se pueden tomar para evitar la extinción de la especie, Imberti indicó que “hay muchas. Lo que estamos intentando hacer es, por un lado, controlar la predación por gaviotas y visones y, por otro, el manejo y control de las lagunas, para que en las que hoy son importantes para el macá no se introduzcan truchas. Otro aspecto es terminar de conocer el ciclo biológico del macá, todavía no lo conocemos completo y esto puede hacer que aparezcan otros problemas para la especie de las que todavía no nos hemos dado cuenta, comprender cuáles son las rutas migratorias y, si se pudiera, apuntamos a crear algún tipo de protección formal para que haya personas que estén en las colonias de modo que, si existen predadores, puedan actuar rápidamente”.
Finalmente, el representante de Ambiente Sur, fundamentó por qué es importante trabajar por la conservación de esta especie: “Siempre decimos que en el único lugar del mundo donde vive el macá tobiano es en Santa Cruz; por eso, ya tiene un valor que nos representa de distintas formas, dentro de la biodiversidad del mundo, por ser una especie única de esta provincia. Pero hay otro aspecto que nos parece más importante: cuando una especie desaparece porque las condiciones ambientales están cambiando, quiere decir que las condiciones ambientales también están cambiando y nos está afectando a nosotros, las personas. La realidad es que si una o dos especies desaparecen, por supuesto esto no nos cambiará la vida, pero si somos inteligentes nos daremos cuenta que algo está pasando y que tenemos que tratar de descubrir qué es, antes de que se vuelva un problema para nosotros”.
26/05/11
PRENSA LIBRE


