Especialistas proponen la relocalización del puerto, la conexión entre autopistas y autos compartidos.
Especialistas proponen la relocalización del puerto, la conexión entre autopistas y autos compartidos.
Los especialistas presentan un abanico de posibilidades para mejorar la situación del tránsito en la Capital, aunque todos coinciden en que no es exclusiva de la ciudad de Buenos Aires.
Orlando Bongiardino, director de la desarrolladora urbanística Ars Urbanis SA, diferencia dos problemas. "El primero es estructural: el puerto, que genera un intenso transporte pesado de carga. Debería ser relocalizado, mientras la actual desarticulación entre el sistema de autopistas norte y sur deberá solucionarse rápidamente. Ambas medidas tienden a evitar el tránsito por la ciudad.
"El segundo -agrega- es de orden: convendría evitar la relación un auto/un pasajero, buscar la manera de estacionar los vehículos en la periferia y modernizar el transporte público hacia el centro. Además, el horario de descarga liviana debería ser controlado férreamente para que no se superpusiera con las horas pico, mientras las estaciones de transferencia de carga tendrían que estar fuera de la ciudad.
"Hoy todas las superpobladas autopistas de ingreso acaban en un embudo que derrama con cuentagotas el tránsito sobre las sufridas avenidas. La ciudad está colapsada y el parque automotor crece sostenidamente. Hay obras públicas comprometidas. Su concreción e inserción en un master plan es imprescindible", agregó.
El urbanista Roberto Converti, especialista en temas de tránsito, dijo a LA NACION: "En nuestra sociedad, tenemos que entender que estos problemas son evitables, que hay cosas que no se hacen y vivimos cada vez peor. Aquí no hay respeto por las reglas de tránsito. Hay una gran ansiedad y transgresión. Por ejemplo, los camiones y los colectivos no respetan los carriles y se hace difícil circular", sostuvo Converti.
Sobre la infraestructura de la ciudad, aseguró: "Es cierto que la ciudad es antigua en cuanto a su infraestructura en materia de tránsito. La Autopista Ribereña no puede ser que todavía se esté discutiendo, algo que se debió haber hecho hace mucho tiempo. Que los camiones circulen por el centro para llegar al puerto sólo ayuda a potenciar la crisis. El problema existe y existirá. La pregunta es qué se hace para mitigarlos. Una ciudad viva tiene movimiento y, en consecuencia, mucho tránsito".
"La causa es que a una red inelástica le estamos inyectando glóbulos al extremo, que saturan las venas y arterias. Esto pasa con el tránsito en la ciudad de Buenos Aires: con la gran cantidad de vehículos 0 km que salen de las fábricas, la movilidad está colapsada. Habría que restringir el ingreso de autos particulares, como medida a corto plazo, pero para eso hay que mejorar el transporte público, como ocurrió en Curitiba, Brasil", aseguró el arquitecto y urbanista Luis Grossman.
Daniel Mintzer, desarrollista de la empresa G&D, explicó que "hay dos tipos de ciudades posibles, una con el auto como protagonista, como son las urbes americanas, y otra donde la que manda es la gente que camina, como en Europa.
La pregunta que debemos hacernos es cuál es el modelo para nosotros. Entiendo que Buenos Aires está en un punto intermedio. Hay planes de autopista y ampliación de subtes, pero lo que hay que definir es qué modelo de ciudad queremos. Lo peor es que nuestra aspiración es tener las dos cosas a la vez y eso es imposible".
Para Vialidad Nacional la solución es alentar a que las grandes fábricas que están en la Capital muden sus oficinas a la provincia.
"Esto provocará que sea mucho menor el caudal de gente que ingrese en la ciudad para trabajar. Nuevas obras no solucionarán el problema porque, en la medida en que crezca la economía, el problema persistirá", opinó Ernesto Arriaga, vocero de ese organismo.
20/05/07
LA NACION
