Ambientalistas y científicos reunidos en la Fundación Ecocentro buscan crear entre los argentinos "una cultura del mar" a través de la educación, la ciencia y el arte desde el trabajo en sus sedes de Puerto Madryn y de la Ciudad de Buenos Aires.
Ambientalistas y científicos reunidos en la Fundación Ecocentro buscan crear entre los argentinos "una cultura del mar" a través de la educación, la ciencia y el arte desde el trabajo en sus sedes de Puerto Madryn y de la Ciudad de Buenos Aires.
La ONG, creada en 2000, enfoca todos sus esfuerzos en crear conciencia entre los argentinos de la importancia del mar patagónico, al que definen como "un mar vivo, enigmático, remoto al que queremos acercar a la gente", según dijo Carolina Diotti, coordinadora de Comunicación y Prensa de la entidad.
"Alentamos una nueva mirada que contribuya a afianzar una relación más estable y armónica con el océano. Tenemos un sitio donde a los visitantes se los ayuda a entender qué tienen que ver ellos mismos con una ballena", puntualizó a su vez Alfredo Lichter, fundador de Ecocentro.
Mientras en Puerto Madryn los visitantes acceden al mar y sus criaturas de forma directa, la sede propone exhibiciones, muestras, audiovisuales y conferencias para "comprender, proteger y difundir el océano vivo", aseguran.
Ubicada en el tercer piso de la librería El Ateneo Grand Splendid y con entrada libre y gratuita, la Fundación presenta allí junto al Conicet la propuesta El mar necesita que lo miren, un ciclo que convoca investigadores de diversas ramas de la ciencia.
Como parte de ese ciclo, Danae Fiori, investigadora del Conicet, y el antropólogo Luis Roquera disertaron días atrás sobre Arqueología de los nómades del mar, una charla en la que se refirieron a la relación entre los indígenas y el mar Patagónico.
Otro programa de la fundación es Mar Abierto, realizado en conjunto con escuelas, un plan que en 2005 convocó a unos 12.500 alumnos de todo el país.
07/08/07
EDICIÓN NACIONAL

