El movimiento provocó alerta de tsunami y trajo a la memoria lo ocurrido en 2010. Hubo alrededor de 100.000 evacuados pese a que no se registraron víctimas ni daños de importancia.
El movimiento provocó alerta de tsunami y trajo a la memoria lo ocurrido en 2010. Hubo alrededor de 100.000 evacuados pese a que no se registraron víctimas ni daños de importancia.
Un sismo de 6,7 grados en la escala de Richter sacudió en la tarde de ayer la región de Tarapacá, en el norte de Chile, donde las autoridades ordenaron una alerta de tsunami preventivo en las costas del océano Pacífico.
Hasta las últimas horas de anoche no se habían reportado víctimas ni daños en las zonas afectadas por el terremoto en la región, que incluye las ciudades de Iquique, Pisagua y Arica, ésta última fronteriza con la peruana Tacna, según informó Ricardo Toro, director de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).
El epicentro fue localizado a unos 75 kilómetros al suroeste de Pisagua, de acuerdo a lo informado por el Centro Sismológico Nacional, en tanto se registraron media docena de réplicas del primer sismo, aunque de menor magnitud, sacudieron en la región.
Tras el movimiento telúrico, la Onemi dictó de inmediato un alerta preventiva de tsunami en una extensión de unos 530 kilómetros de la costa entre las ciudades de Tocopilla y Arica.
El aviso de un posible tsunami obligó a alrededor de 100.000 personas a refugiarse en los lugares más altos de la zonas afectadas, según lo establecen las normas de la Onemi ante la eventualidad de marejadas altas que pudieran llegar hasta las viviendas de los bordes costeros.
El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA) advirtió sobre la posibilidad de que el fuerte movimiento sísimico generara un tsunami menor, pero con el correr de las horas confirmó la poca posibilidad de que eso ocurra.
Los sismólogos manejan un rango de entre 70 y 100 años el tiempo transcurrido para que un sismo se vuelva a registrar en la misma zona.
Esos pronósticos, más el gran terremoto del 27 de febrero de 2010, que afectó a la zona central y sur de Chile, con decenas de muertos, miles de damnificados y millones de dólares en pérdidas, hicieron más vulnerable a los habitantes del norte chileno.
Según las versiones, tras el fuerte sismo que estremeció esa región del país “no ha parado de temblar”.
Los expertos señalaron que el fenómeno telúrico igualmente originó “un pequeño tsunami” que significó que la marea subiera por momentos al menos 30 centímetros de altura.
En Perú no generó una alerta de tsunami para las costas del país, aunque fue sentido en el sur.
17/03/14
LA NUEVA PROVINCIA

