La anguila europea es una de las muchas especies en peligro crítico en el mundo y su protección integral resulta difícil porque muchos detalles de su complejo ciclo de vida siguen siendo desconocidos. En un estudio multidisciplinar, biólogos y oceanógrafos de GEOMAR lograron demostrar la influencia crucial de las corrientes oceánicas en el reclutamiento de las anguilas utilizando, entre otros, un modelo oceánico de avanzada desarrollado en Kiel, en combinación con estudios genéticos.
La anguila europea es una de las muchas especies en peligro crítico en el mundo y su protección integral resulta difícil porque muchos detalles de su complejo ciclo de vida siguen siendo desconocidos. En un estudio multidisciplinar, biólogos y oceanógrafos de GEOMAR lograron demostrar la influencia crucial de las corrientes oceánicas en el reclutamiento de las anguilas utilizando, entre otros, un modelo oceánico de avanzada desarrollado en Kiel, en combinación con estudios genéticos.
Si bien la gente consume la anguila europea (Anguilla anguilla) desde hace milenios, sus orígenes fueron un misterio durante mucho tiempo. Mientras que los peces pasan la mayor parte de sus vidas en las aguas dulces costeras, el desove y el nacimiento de las larvas tienen lugar en el mar de los Sargazos, en el océano Atlántico central, a unos 4.500 km de las costas europeas.
“Debido a que la observación de las anguilas en el mar de los Sargazos es casi imposible, algunos detalles del ciclo de vida aún se desconocen”, explica el biólogo Miguel Baltazar-Soares, del Centro Helmholtz para la Investigación Oceánica GEOMAR de Kiel.
En un estudio multidisciplinar publicado recientemente en la revista internacional Current Biology, biólogos, genetistas y oceanógrafos teóricos de GEOMAR, junto con colegas de Hamburgo, Londres, Belfast y Antofagasta (Chile), descubrieron una relación entre las corrientes oceánicas y la variación en el reclutamiento de las anguilas.
El estudio se basa en un modelo oceánico de última generación desarrollado en Kiel. Originalmente fue utilizado para simular los efectos del derretimiento de los glaciares de Groenlandia en el Atlántico Norte.
“Tiene una resolución aproximadamente diez veces mayor que la de los modelos climáticos y oceánicos convencionales”, destaca el profesor Dr. Arne Biastoch, oceanógrafo teórico de GEOMAR.
“El nuevo modelo permite comprender incluso los cambios a pequeña escala en el océano, por lo que se nos ocurrió usarlo para una simulación de la migración de la anguila”, añade Miguel Baltazar-Soares, el autor principal del nuevo estudio.
La simulación modelada se ejecutó durante 45 años, y en cada uno de estos años, los investigadores sembraron el mar de los Sargazos ocho millones de partículas diminutas a la deriva. “Las mismas representan las larvas de anguila que, durante los primeros años de su vida, se desplazan principalmente a la deriva con las corrientes”, señala el biólogo Dr. Christophe Eizaguirre de GEOMAR, quien inició el estudio. En el modelo, los factores externos, como el viento y las condiciones climáticas, fueron los mismos que las condiciones observadas en cada año desde 1960 hasta 2005.
“Hemos podido realizar un seguimiento de cómo las larvas emigraron a Europa. Sólo aquellas que llegaron a la plataforma marina europea dentro de un lapso de dos años se consideraron viables. Esto también se corresponde con el ciclo de vida de la anguila”, explica el Dr. Eizaguirre.
De hecho, el reclutamiento de la anguila en el modelo fluctuó de manera significativa, imitando los patrones reportados en toda Europa. “En la década del 80, por ejemplo, sólo una fracción de las larvas logró su camino a Europa”, detalla el profesor Biastoch.
Los investigadores encontraron que las corrientes oceánicas de pequeña escala impulsadas por el viento son fuertes determinantes de la fluctuación poblacional de la anguila. Dependiendo de la presencia de las corrientes regionales en el mar de los Sargazos, el camino de las larvas a Europa fue más prolongado y condujo a un menor reclutamiento, o fue más corto y derivó en un alto reclutamiento en Europa.
Al combinar esos descubrimientos con los análisis genéticos, los científicos hallaron evidencias de que, contrariamente a lo que se pensaba, las anguilas no regresan a lugares al azar en el mar de los Sargazos para reproducirse, sino que regresan adonde su madre desovó en determinados lugares dentro del mar de los Sargazos.
El destino final de las anguilas que realizan la larga migración desde el mar de los Sargazos a las aguas continentales de Europa es todavía muy difícil de predecir, incluso con el uso de técnicas de avanzada. Hoy en día, la anguila europea se encuentra en la lista de especies en peligro de extinción y los biólogos, administradores, pescadores y políticos de todo el continente están trabajando juntos para conservar las anguilas y las pesquerías valiosas que sustentan.
Aunque el presente estudio no resuelve todos los misterios sobre la vida de la anguila, “muestra claramente que no sólo las condiciones biológicas, sino también climáticas, oceanográficas y genéticas se deben tomar en cuenta para una gestión coherente de las poblaciones de peces”, concluye el Dr. Eizaguirre.
06/01/14
FIS.COM


