Sin pretender sentar posición al respecto ni buscando un lugar en la audiencia pública que se realizará en Bahía Blanca el miércoles 21, parece adecuado realizar algunas breves reflexiones sobre el proceso de regasificación que se planea realizar durante este año en Ingeniero White.
Sin pretender sentar posición al respecto ni buscando un lugar en la audiencia pública que se realizará en Bahía Blanca el miércoles 21, parece adecuado realizar algunas breves reflexiones sobre el proceso de regasificación que se planea realizar durante este año en Ingeniero White.
Convengamos que el tema ya vino mal barajado desde un principio cuando la crisis energética que todos vislumbraban no parecía ser tal para el gobierno nacional
Pese a ello, la crisis a fuerza de pura realidad se fue haciendo presente el todos los rincones del país, con sus variantes eléctricas, de combustible o ambas en consonancia.
Superado el paso de la negación oficial de la delicada situación energética del país, se inició la etapa de buscar soluciones.
Entre las importaciones de fuel oil, los reclamos de más gas a Bolivia y las cerradas de canilla para el lado de Chile apareció también la opción de la regasificación.
Opción válida en si misma y que es empleada por muchos países del mundo que no disponen de gas natural para su uso interno.
Lo que sucede es que de un día para el otro se anunció, con fecha y todo, que en los muelles de la empresa Mega en Ingeniero White se iba a ubicar un buque regasificador y que este recibiría a los buques metaneros.
Desde la primera nave se inyectaba hacia la red el combustible vuelto a su condición gaseosa y así estaba finalmente dispuesto para su utilización.
Así visto, aunque pareciera ser una operación sencilla, es un programa que hace temer la posibilidad de accidentes y de gran escala.
Y sólo ese es el temor de la comunidad de Bahía Blanca. Todavía las explicaciones parecen algo flacas. Eso de que el barco tarda pocos minutos en desamarrar en caso de que existan riesgos genera muchas dudas. No parece tan fácil que dos moles de 280 metros de largo por casi 50 de ancho amarradas en andana en un muelle puedan salir tan libremente.
La audiencia pública prevista puede ser el lugar para que todas estas dudas se salden. Los vecinos de la zona se merecen la mayor y mejor claridad informativa. Tienen que dársela.
Por Tedy Woodley
19/05/08
PESCA & PUERTOS
