Un hábitat para recuperar

Este sábado comienza la limpieza de las costas de la ciudad. Es la etapa que sigue, por iniciativa de particulares, organismos públicos y asociaciones civiles, luego del censo que detectó un hábitat arrasado por la basura acumulada. Nuevamente se sumarán jóvenes a la tarea y el grupo apunta a nuevas acciones que eduquen a la población. La desidia urbana afecta a puntos turísticos de la zona norte de la isla, por efecto de arrastre de las corrientes marinas de todo lo que se arroja.

Este sábado comienza la limpieza de las costas de la ciudad. Es la etapa que sigue, por iniciativa de particulares, organismos públicos y asociaciones civiles, luego del censo que detectó un hábitat arrasado por la basura acumulada. Nuevamente se sumarán jóvenes a la tarea y el grupo apunta a nuevas acciones que eduquen a la población. La desidia urbana afecta a puntos turísticos de la zona norte de la isla, por efecto de arrastre de las corrientes marinas de todo lo que se arroja.

Río Grande.- Este sábado comienza la primera jornada de limpieza de la costa, la etapa que sigue al censo realizado este año, y que arrojó como resultado un hábitat arrasado y un volumen de basura que creció por encima de toda proyección.

La actividad del sábado se extenderá de las 15 a las 18, y se focalizará en el tramo ubicado entre el Club Náutico y el Cristo.

La concentración se realizará en cuatro puntos, la escuela EPEIM, el quincho de Autosur ubicado en Belgrano y Elcano, el club John Goodall y el club Náutico, donde se entregarán bolsas, guantes y se darán indicaciones a los voluntarios que, en el caso de los menores, tendrán una labor limitada a recolectar envases y bolsas plásticas.

Luego del censo costero, que tuvo como objetivo el relevamiento y diagnóstico, no así la recolección, algo había que hacer con las montañas de basura que se repiten por la costa, con una ventaja: la conformación de un grupo unido por un denominador común, indicio de un movimiento ambientalista que no lograba consolidarse en la zona norte.

Esta vez se unirán en la tarea integrantes del Club Náutico, que habían capturado en imágenes tomadas desde kayaks el estado del paisaje costero; el Centro Fueguino para el Desarrollo Sustentable, la Asociación Costa Atlántica, la Asociación de Consumidores y Usuarios y la Dirección de Áreas Protegidas de la provincia. También participan la Dirección de Turismo, Limpieza Urbana que el día previo recogerá buena parte de los hierros retorcidos; el Museo Municipal; el área de Ecología y Medio Ambiente; Asuntos Comunales y Medicina Preventiva. A ellos se suma el aporte de vecinos, de personal de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, BIM Nº 5 y asociaciones deportivas, previéndose una segunda etapa de limpieza en diciembre.

En la etapa siguiente se prevé focalizar el trabajo en Punta Popper y margen sur, incluida la desembocadura del Río Grande, que son los sectores más comprometidos. Varios kilómetros al sur, sin embargo, aparece Punta María, deshabitada pero rodeada de basura, que llega a la costa por efecto de las corrientes marinas, que arrastran los desechos desde la zona urbana.

Para el año próximo las organizaciones anticiparon más trabajo no sólo de recolección, sino de educación a la población, puesto que un papel que se arroja a la vía pública de hecho ensucia el lugar donde se vive, y además puede terminar en un punto turístico.

Paradójicamente, la limpieza de la costa se da en plena temporada de llegada de las aves migratorias, que buscan en el alejado extremo sur un lugar de descanso sin contaminación. Como todos los años, se realizará la campaña de anillado en los pocos lugares que le van quedando a estas aves para recuperarse y emprender la travesía de regreso.

01/11/07
PROVINCIA 23

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