Lloviendo, lloviendo, lloviendo….. salvo en España y en California. Este final de año no hace más que llover a mares en ciertas regiones del mundo. Inglaterra está inundada. En Texas hay tornados cada día y Oregón y el estado de Washington están empapados. En Sudamérica los ríos se llevan por delante pueblos enteros. Lo mismo pasa en partes de Australia.
Lloviendo, lloviendo, lloviendo….. salvo en España y en California. Este final de año no hace más que llover a mares en ciertas regiones del mundo. Inglaterra está inundada. En Texas hay tornados cada día y Oregón y el estado de Washington están empapados. En Sudamérica los ríos se llevan por delante pueblos enteros. Lo mismo pasa en partes de Australia.
La parte superior del océano tiene mucha más energía de la que tenía hace 40 años, es el cambio climático de origen humano que ya empiezan a experimentar hasta los escépticos.
El cambio climático no sólo quiere decir temperaturas más altas. Las corrientes de aire se mueven sobre la superficie del planeta de acuerdo, no con las temperaturas, sino con la distribución de las mismas y las diferencias de temperatura entre distintas regiones. Todos hemos experimentado la brisa marina que se debe a la diferencia de temperaturas entre el mar y las tierras de la costa, y en África y Asia experimentan cada año los monzones.
En Inglaterra, el chorro polar, que este año no ha descendido hacia el sur tanto como solía hacerlo, porque el Polo Norte sigue relativamente caliente, está arrastrando aire húmedo que se evapora de un Atlántico más caliente, y que experimenta aire muy frío por encima de Lancashire y Yorkshire: al enfriarse, precipita con intensidad.
Lo mismo pasa con los estados del noroeste de los EEUU. En América del Sur, un océano Pacífico muy caliente este año en que hay el fenómeno de El Niño, está lanzando masas cargadas de vapor de agua, una tras otra, sobre las pampas argentinas, de Paraguay y Uruguay y de Brasil.
Mientras tanto, el chorro polar, la corriente poderosa de aire que circula alrededor del globo haciendo meandros, no se ha desplazado hacia las latitudes de España, Los Ángeles y San Diego. Aquí y allí tenemos sequía, totalmente anómala con altas temperaturas. Aquí las lluvias de otoño han desaparecido y sólo llueve algo en los meses del invierno.
Cambios climáticos ha habido siempre, pero ahora debíamos estar con la temperatura media global del planeta descendiendo, y está subiendo, y mucho más deprisa de como lo ha hecho en los últimos millones de años.
A pesar de los escépticos, entre los que están los Republicanos de los EEUU y muchos políticos españoles, la única explicación, y además sustentada en la mejor ciencia, es que este cambio lo estamos produciendo nosotros al quemar masivamente combustible fósiles.
Como esos políticos que menciono, en el pecado llevamos la penitencia.
(Por Antonio Ruiz de Elvira, catedrático de Física de la Universidad de Alcalá de Henares; El Mundo – España)
31/12/15
