Un bautismo para renovar la esperanza

Un bautismo para renovar la esperanza

Buques similares al Cap San Lorenzo, de 333,2 metros de eslora, 48,2 de manga y casi 10.000 TEU de capacidad de bodega, navegan por el puerto de Buenos Aires con cada vez más regularidad.

Buques similares al Cap San Lorenzo, de 333,2 metros de eslora, 48,2 de manga y casi 10.000 TEU de capacidad de bodega, navegan por el puerto de Buenos Aires con cada vez más regularidad.

No así en Exolgan. La terminal de Dock Sud contaba con una limitación en el acceso a su canal, en la zona de las cuatro bocas, que negaba el ingreso de estas moles al impedirles realizar el giro necesario para entrar al puerto. Con la provincia de Buenos Aires se encaró una inversión de US$ 25 millones para solucionar el tema, pero una organización no gubernamental denunció el impacto ambiental de la obra civil. Los trabajos se congelaron por seis meses, mismo tiempo que Exolgan permaneció ajeno al mercado de estos megabuques, lo que dejó un sabor amargo que persiste aún en los muelles del puerto provincial.

No obstante, el jueves último, en un clima festivo, Exolgan se desahogó con una ceremonia cargada de simbolismo: por un lado, fue elegida por el histórico armador alemán Hamburg Süd para bautizar el Cap San Lorenzo, entre todos los puertos que tocó el buque en el tráfico con el Lejano Oriente, en un claro reconocimiento al cliente, y por el otro, el fin de la pesadilla de las cuatro bocas, cuya apertura finalmente se logró y le permitió a Exolgan recibir los buques portacontenedores más grandes que hasta el momento amarraron en muelles argentinos.

Participaron del bautismo el embajador de Alemania, Bernhard Graf von Waldersee; directivos de Hamburg Süd y de Exolgan; clientes de la línea marítima; autoridades como el ministro de la Producción bonaerense, Cristian Breitenstein, y su antecesor en el cargo, Martín Ferré; el interventor de la AGP, Sergio Borrelli; autoridades de la Prefectura; el presidente del Centro de Navegación, Santiago Díaz Mathé; agentes marítimos; el ex gerente de la filial argentina de la naviera, Andreas Meyer, y el gerente general de Tecplata, Eduardo Zabalza, entre otros.

Negocio reefer

Ottmar Gast, presidente del directorio de Hamburg Süd, destacó que el Cap San Lorenzo es el cuarto buque de la clase Cap San, que contabilizará en total diez unidades, y dijo que cuenta con “2100 enchufes reefer , lo que lo convierte en el buque con mayor capacidad del mundo para atender la demanda de la carga refrigerada”. El transporte de frutas, vegetales, carne, pescado, además de productos farmacéuticos e incluso flores, son los negocios principales de la naviera alemana.

“Somos un jugador líder en los mercados en los que operamos, y una de las razones es porque contamos con socios confiables. Queremos agradecer a Exolgan, que por años ha sido un socio flexible y confiable en la carga y descarga de nuestros buques”, añadió.

Roberto Negro, gerente general de la terminal, no ocultó en ningún momento la emoción que les embargó a él y a la gente de la terminal la llegada del buque “porque sólo ellos saben lo que sufrimos para lograr que los barcos de esta generación entren; ayer nuestros empleados iban a la punta del muelle a sacar fotos y se abrazaban; fue el regalo más lindo de mi vida”, señaló Negro, en relación con los seis meses de tribulaciones provocados por la denuncia de la ONG, la misma que también acusó, con argumentos similares, a la terminal de contenedores del Puerto La Plata, Tecplata.

“Les agradezco el apoyo a los accionistas PSA [Port of Singapur Authority International] y GIP [Global Infrastructure Partners] que siguen confiando en nosotros y en el país. Llevamos invertidos US$ 170 millones de dólares en los últimos cinco años, y en noviembre recibiremos una nueva grúa pórtico, con lo que Exolgan contará con diez grúas”, añadió.

El Cap San Lorenzo fue atendido con cinco grúas, que arrojaron una productividad promedio “de 90 movimientos por hora, con picos de 130”.

La “llamada” de Exolgan marcó el fin de la dedicación del Cap San Lorenzo al servicio con el Lejano Oriente, y el principio de sus operaciones en la ruta a Europa.

Por Emiliano Galli

04/03/14

LA NACION

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio