El joven Guillermo Oliva (18) fue premiado por la Dirección de Educación Privada de la provincia con un viaje para conocer la fragata Libertad en el marco del programa “El mar nos une”, que organizan la Nación y la Armada.
El joven Guillermo Oliva (18) fue premiado por la Dirección de Educación Privada de la provincia con un viaje para conocer la fragata Libertad en el marco del programa “El mar nos une”, que organizan la Nación y la Armada.
Un adolescente ejemplar: nunca faltó al colegio y lo premiaron con un viaje en la fragata Libertad.
Como premio, un alumno de la escuela La Buena Madre, de San Rafael, viajó a Buenos Aires para navegar en dicho buque. El joven, de condición muy humilde, en 5 años nunca dejó de asistir a la escuela y es abanderado.
El joven Guillermo Oliva (18) fue premiado por la Dirección de Educación Privada de la provincia con un viaje para conocer la fragata Libertad en el marco del programa “El mar nos une”, que organiza el Ministerio de Seguridad de la Nación y la Armada argentina.
La elección tuvo en cuenta los valores del estudiante, que en cinco año de secundaria nunca faltó a clases, fue abanderado y el año pasado recibió una distinción de parte de la Presidenta de la Nación, contó Diario UNO de San Rafael.
La historia de Guillermo tiene condimentos muy especiales, porque desde chico tuvo que trabajar para colaborar con su familia, que reside en la Isla del Río Diamante.
Vivió prácticamente en la calle hasta que a los 9 años se mudó de la isla y una pareja de trabajadores lo albergó. En el 2009 ingresó como alumno a la escuela La Buena Madre y su vida cambió, apostó su futuro a la educación y nunca más faltó a clases.
Contenido por las autoridades del colegio, la directora María del Carmen Elvira y los docentes lo estimularon para que no dejara de estudiar. Guillermo aceptó el desafío y pagó con creces la apuesta que realizaron los educadores.
“Estaba harto de estar en la calle, que la policía me llevara demorado por portación de rostro y de ver a los chicos drogándose”, dijo Guillermo y agregó que “con el tiempo me di cuenta de que el colegio era mi segundo hogar y me puse como objetivo asistir a todas las clases”.
Esta conducta tuvo sus reconocimientos. El año pasado se lo consideró alumno destacado a nivel nacional por su participación en el proyecto “Huerta orgánica en una escuela saludable” y por sus valores: esfuerzo, perseverancia, solidaridad, y este año fue premiado con un viaje para conocer la fragata Libertad.
En este contexto, la directora señaló que “la Armada le envió una nota al gobernador de la provincia para que eligiera alumnos para el programa “El mar nos une”, que propone conocer y navegar, durante 4 días, en la fragata Libertad”.
En este escenario fue la Dirección de Educación Privada la encargada de contactarse con la escuela y juntos acordaron premiar el esfuerzo y la dedicación que tuvo Guillermo durante todo el ciclo secundario.
“No conozco el mar, ni Buenos Aires; es más, nunca salí de la provincia”, señaló Guillermo y aclaró que “esta oportunidad se la debo a las autoridades de la escuela, que me inculcaron los valores que tuvo en vida Marcelino Champagnat”.
La experiencia comenzó el domingo con el viaje a Mendoza y, junto con otro alumno y una docente, partieron a Buenos Aires. Allí se acreditarán en el edificio Libertad y partirán hoy rumbo a Puerto Belgrano, donde está amarrada la fragata. El 25 zarparán con destino al puerto de Buenos Aires en un viaje que durará 4 días y el 1 de octubre retornará a San Rafael.
En este escenario, el “Sarmiento sanrafaelino” dijo que “no descarto que me pueda gustar la Armada pero ya decidí que voy a estudiar la carrera de instrumentista, que se dicta en la sede de la Cruz Roja”.
Para costear sus estudios, Guillermo trabajará, como lo hace en la actualidad, junto con sus padres tutores en un pequeño negocio ubicado sobre avenida Balloffet.
“A la mañana voy a la escuela, a la tarde trabajo, hago la tarea escolar y luego estudio”, mencionó. Aclaró que “la clave es prestar atención en clase“.
Para María del Carmen Elvira, “Guillermo es un ejemplo y un orgullo para la escuela porque da gusto ver cómo se esfuerza y los logros que ha obtenido“.
Con un promedio de 9,24 , en el 2012 fue abanderado de la escuela y este año piensa repetir esa experiencia. Todos estos logros parecen no cambiarle el gesto; para Guillermo son situaciones normales, en cambio para el resto de la comunidad educativa son un ejemplo a seguir, sobre todo en estos tiempos difíciles donde la educación está tan cuestionada.
Ni siquiera faltó el viernes
Fue el único en la escuela: El 20 setiembre hubo una masiva rateada en la mayoría de las escuelas secundarias de la provincia. Los estudiantes decidieron festejar por anticipado su día, en cambio Guillermo, fiel a su estilo, tomó sus cuadernos y fue a clase. Allí espero hasta el mediodía y luego retornó a su casa. Por la tarde trabajó cortando leña para ahorrar unos pesos para la facultad.
Una escuela con presencia: La Buena Madre tiene presencia en el barrio de la Isla desde hace 18 años y de sus aulas han egresado 13 promociones de jóvenes con proyectos de vida singulares. Técnicos en seguridad industrial, enfermeras profesionales, médicos, docentes, policías, en definitiva muchos que han logrado superar las barreras de su entorno barrial y ahora son un ejemplo.
Admirado por compañeros: Guillermo es toda una institución dentro del colegio, sus compañeros lo admiran por su dedicación y su tenacidad a la hora de aprender. En este contexto, el joven sólo agradece las muestras de cariño y un poco avergonzado por los elogios se limita a decir que “el único camino para progresar es la educación, por eso la escuela debe ser un segundo hogar para todos”.
Por Marcelo Schmitt
23/09/13
DIARIO UNO
