Turistas y guías entraron en emergencia en el lago Argentino (El Calafate)

Navegaban en kayaks frente a las costas de la ciudad, como parte de una excursión turística. Un cambio y aumento de viento dificultó la operatividad. Debieron salvarse nadando a la costa, con principio de hipotermia.


Navegaban en kayaks frente a las costas de la ciudad, como parte de una excursión turística. Un cambio y aumento de viento dificultó la operatividad. Debieron salvarse nadando a la costa, con principio de hipotermia.

Tres turistas brasileros y un irlandés, junto a dos guías locales, se salvaron de morir ahogados en el lago Argentino, frente a las costas de El Calafate.

El accidente ocurrió cuando los integrantes de una excursión turística atravesaban el sector del lago que se ubica frente la ciudad.

El paseo consiste en un recorrido de poco más de una hora, atravesando 5 kilómetros del lago, frente a la ciudad.

Es una de las opciones que presta la empresa “Kayak Santa Cruz”, integrada por guías locales, que el año pasado comenzaron a ofrecer la posibilidad de andar en kayak en distintos puntos de la zona.

La excursión se hace con kayak dobles y remos, y el equipo integrado por traje y botas de neoprene (húmedos) y chaleco salvavidas, entre otros elementos.

Los guías y responsables de la empresa emprendieron la excursión de casi una hora de navegación con autorización de Prefectura Naval y con la seguridad que el viento descendería su velocidad partir de las seis de la tarde, tal cual lo indicaba su pronóstico de cabecera.

Para Eduardo Shule, responsable de la empresa, fueron dos los factores que se conjugaron. Al viento que no cambió su velocidad como se pronosticaba, se sumó que al menos dos de los turistas presentó problemas para operar bien con los kayaks.

Los kayaks son dobles. En uno navegaban dos turistas, y en otro un turista y un guía. En un kayak individual navegaba un segundo guía.

Shule, quien se desplazaba en el kayak individual, comentó que todo se complicó cuando uno de los kayaks fue en dirección contraria a la indicada. Como el viento era fuerte se ordenó remar hacia la costa, pero los turistas lo estaban haciendo en sentido contrario.

Contó que para ese entonces, ya habían mostrado problemas para mantener el kayak, y que los guías habían tenido que socorrerlos unas cinco veces.

Uno de los turistas perdió su remo, el que Shule trató de alcanzar, mientras que el segundo guía Rubén Valle trataba de socorrer a los dos que estaban perdiendo el rumbo. 

Las cosas empeoraron por el viento que rotó al noroeste y con aumento de velocidad. Shule perdió el control de su kayak y debió volver a la costa nadando. 

Mientras tanto los otros dos kayaks también entraban en crisis. El viento dejó afuera a las cuatro personas, incluyendo el guía.

Auxilio 

Una pareja de fotógrafos que terminaba de tomar el atardecer advirtió la situación mediante un teleobjetivo. No alcanzaron a tener precisiones porque la distancia era grande, pero vieron un kayak flotando y con al menos tres personas agarradas a él. Desde su celular marcaron 911, siendo atendidos en el comando radioeléctrico de la ciudad a quienes alertaron de la situación.

Policía, el Club Náutico junto a personal de Prefectura y una ambulancia llegaron al lugar.

Cuando las instituciones arribaron, el guía Shule había logrado salir del agua. Estaba dentro de la camioneta de la vecina que tomaba fotografía, quien lo contuvo con la calefacción de su vehículo, ya que estaba sufriendo hipotermia.

Las otras cuatro personas también pudieron llegar a la costa.

Los cinco fueron trasladados al hospital local donde permanecieron con atenciones para elevar su temperatura corporal.

A las pocas horas fueron dados de alta, sin mayores consecuencias.

El guía y responsable de la excursión Eduardo Shule dijo que fue “una situación bastante estresante” lo vivido en el agua, y admitió haber tenido temor por su vida.

El guía dijo que la situación los obligará a tomar mayores recaudos, sobre todo en el perfil de turistas aptos para la excursión. Comentó que si bien la actividad puede practicarla cualquier persona, se necesita tener una actitud que les permita reaccionar rápidamente ante una directiva. (La Opinión Austral)

11/03/16

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio