No creen que avance el reclamo argentino.
No creen que avance el reclamo argentino.
Varios analistas en materia de política exterior juzgaron como positiva la reacción de la cancillería argentina de rechazar la inclusión de las islas Malvinas y la Antártida en el Estatuto de Lisboa como territorio soberano de Gran Bretaña, aunque en su mayoría se mostraron escépticos ante la posibilidad de que ese posicionamiento pueda influir de alguna manera en la decisión de la Unión Europea (UE).
"Lo que hace la Cancillería está bien hecho; hay que protestar ante la Unión Europea por la inclusión de estos territorios", aseguró el ex vicecanciller menemista Andrés Cisneros.
En diálogo con LA NACION, Cisneros cuestionó a la Unión Europea por aceptar las pretensiones británicas sin tomar en cuenta que, en el caso de las Malvinas, se trata de un territorio cuya soberanía está en disputa.
"Lo que está haciendo la Unión Europea va en contra de lo que dicen las Naciones Unidas, que vienen convocando a ambos países a discutir la soberanía del archipiélago", explicó.
Por su parte, el politicólogo Rosendo Fraga consideró que el reclamo del Ministerio de Relaciones Exteriores "es coherente con el reclamo argentino" de soberanía de las Malvinas, aunque destacó su sorpresa por la ampliación de las pretensiones de Gran Bretaña hacia el suelo antártico.
"Lo nuevo en este caso es lo de la Antártida, que no estaba en 2005", dijo en referencia a que Inglaterra no había introducido ese territorio en el intento de Constitución Europea que fracasó en 2005 por el rechazo de Francia y de Holanda en sendos referendos.
Sin embargo, Fraga no coincidió con Cisneros en cuanto a cuestionar la postura de la Unión Europea de aceptar sin cuestionamientos la declaración de territorios de ultramar británicos."Lo que dice la ONU es que la soberanía está en disputa, pero la Unión Europea no puede ponerse a discutir con sus miembros si los territorios son o no de los países", explicó a LA NACION.
Sin cambios
Por su parte, Jorge Castro, especialista en relaciones internacionales y ex funcionario de Carlos Menem, a cuyo gobierno asesoró en la materia, destacó que la presentación de la Cancillería ante la UE "ratifica la posición argentina". "No hay en este caso un cambio de posición entre el anterior gobierno y el actual, que sigue teniendo la misma matriz de poder que el anterior, en su relación con Gran Bretaña", agregó.
"Lo que hace la Argentina -dijo- es reclamar y reiterar su reclamo de soberanía y que Gran Bretaña no cumple, desde 1982, con lo establecido por la ONU en cuanto a que ambos países deben discutir soberanía."
Castro fue, tal vez, el más pesimista, al afirmar que "para la Unión Europea la concepción británica de que las Malvinas, o Falklands, como las llaman ellos, son parte de su territorio, es un concepto ya establecido".
Algo similar, aunque en tono crítico, manifestó Cisneros, al afirmar que Europa ratifica así "la tesis británica de que después de la guerra, perdimos las islas". "Esto es lo escandaloso, porque desoyen el mandato de la ONU que admite que (las Malvinias) son territorio administrado por los ingleses, pero con la salvedad de que su soberanía está en disputa".
Gustavo Ybarra
14/12/07
LA NACION
