El lunes 11 de noviembre de 2013, Japón encendió la primera turbina de su parque eólico marino offshore en la costa de Fukushima. El parque situado a 12 millas (20 kilómetros) de la costa de Fukushima dará alimentación eléctrica a la zona afectada por el tsunami que afectó a la planta nuclear de Fukushima.
El lunes 11 de noviembre de 2013, Japón encendió la primera turbina de su parque eólico marino offshore en la costa de Fukushima. El parque situado a 12 millas (20 kilómetros) de la costa de Fukushima dará alimentación eléctrica a la zona afectada por el tsunami que afectó a la planta nuclear de Fukushima.
Desde el Gobierno japonés se pretende llegar a tener una capacidad de generación de 1 gigavatio con 143 aerogeneradores, aunque su importancia no se limita a la energía que se va a producir. Las turbinas ayudan a restaurar la función de proveer de energía a una región diezmada por un éxodo de la población a raíz de los múltiples colapsos provocados por el terremoto de marzo de 2011 y tsunami.
Además con este proyecto Japón pretende mostrar su capacidad para vender su tecnología en este campo a todo el mundo. Empresas como Marubeni Corp., que lidera el consorcio que construye el parque eólico en alta mar, están invirtiendo en energías renovables , así como en fuentes convencionales, ayudado por las políticas gubernamentales orientadas a fomentar este tipo de industria.
50 reactores nucleares de Japón todavía en funcionamiento no cumplen las nuevas normativas de seguridad elaboradas después de la catástrofe de Fukushima. Numerosas empresas de servicios públicos han solicitado reiniciar al menos 14 reactores y adaptarlos a las nuevas directrices, que incluyen requisitos más estrictos para protegerse de catástrofes naturales tales como terremotos y tsunamis.
Japón, cuya costa se halla rodeada de aguas profundas en su mayor parte, es pionera en la construcción de turbinas de viento flotante, necesarias para profundidades de lecho marino de más de 50 metros.

Las turbinas, que empezaron a funcionar ayer, han sido construidas en un dique seco cerca de Tokio y remolcadas a su posición frente a la costa noreste. Seis grandes cadenas de ancla las sujetan al fondo del mar de 120 metros de profundidad.
A medida que el gobierno y la Tokyo Electric Power Co. luchan para limpiar el desastre nuclear y comenzar la labor de desmantelamiento de Fukushima, la industria energética de Japón se encuentra en medio de una transición cuyo desenlace es incierto.
La mayoría de los miembros del gobernante Partido Liberal Democrático de Japón, numerosos grupos empresariales, como Keidanren, y muchos expertos argumentan que la energía eólica y otras energías renovables por si solas no pueden compensar la energía de carga base constante producida por las plantas nucleares.
12/11/13
BAJO EL AGUA

