Mañana (15 de diciembre) quedarán inauguradas en Punta Alvear las nuevas instalaciones de un astillero para la construcción en serie de barcazas fluviales especialmente diseñadas para la navegación de la hidrovía Paraguay-Paraná.
Mañana (15 de diciembre) quedarán inauguradas en Punta Alvear las nuevas instalaciones de un astillero para la construcción en serie de barcazas fluviales especialmente diseñadas para la navegación de la hidrovía Paraguay-Paraná.
La decisión de la compañía naviera Ultrapetrol demandó una inversión, para esta primera etapa, de 55 millones de dólares, de los cuales 30 se destinaron en la planta industrial y los otros 25 estarán dirigidos a sostener la producción correspondiente al primer año de operación.
De acuerdo a lo señalado por la empresa, que adquirió un predio de 14 hectáreas sobre la costa del Paraná, las nuevas instalaciones contarán con la más moderna tecnología mundial. La inversión se financió totalmente con recursos propios y no requirió préstamos, garantías ni otro apoyo financiero por parte del Estado.
El proyecto consiste en fabricar en serie barcazas fluviales de 2.500 toneladas de capacidad, previéndose la producción inicial de una por semana. Una vez en régimen, podrán producirse hasta 2 unidades semanales. A partir de la puesta en marcha de este proyecto, el astillero estará en condiciones de encarar otro tipo de construcciones navales mayores, como remolcadores de empuje, buques de apoyo para las plataformas petroleras (PSV), barcos petroleros medianos y otras unidades necesarias para el equipamiento de la flota nacional.
Todo nacional. La iniciativa empresaria utiliza diseño, ingeniería, materia prima y mano de obra nacional para su desarrollo y en este último sentido cabe señalar que los empleos generados por este emprendimiento no son solamente los que están directamente relacionados con la construcción de la planta del astillero y su operación, sino que el impacto en la generación de puestos de trabajo se extenderá también a los proveedores de chapa, insumos y servicios para la planta fabril, así como a la cantidad de personal embarcado en la flota de bandera nacional.
Más de 200 empleos. La mano de obra directa supera los 200 puestos de trabajo, incluyendo a profesionales de la ingeniería y a operarios altamente capacitado, mientras que los empleos indirectos multiplican holgadamente esa cifra por cuatro o cinco.
La puesta en marcha de este proyecto representa un hito en el desarrollo de la industria naval argentina y un aporte al sistema de transporte fluvial en una hidrovía que es eje de integración del Mercosur. Además, el transporte fluvial económicamente redunda claros beneficios por su mayor eficiencia y capacidad de carga, un alto grado de ahorro energético, un menor impacto ambiental y también por el bajo costo de infraestructura necesaria.
14/12/09
LA CAPITAL ROSARIO
