Tensión en el Mar Amarillo

Suenan los tambores de guerra en la península de Corea. En los últimos días, Corea del Norte ha tomado algunas decisiones que están esclareciendo su futuro más inmediato y su posición frente a su eterno enemigo: Estados Unidos.

Suenan los tambores de guerra en la península de Corea. En los últimos días, Corea del Norte ha tomado algunas decisiones que están esclareciendo su futuro más inmediato y su posición frente a su eterno enemigo: Estados Unidos.

Esta situación de guerra no es de ahora sino que nos tenemos que remontar al año 1945 cuando la península de Corea queda dividida en dos partes: la parte del norte quedaba bajo mandato comunista, influenciada por China y Rusia, mientras que Corea del Sur resultaba bajo dominio de Estados Unidos.

En 1950, bajo el paraguas de la guerra fría, comenzó la guerra de Corea que enfrentó al Sur y al Norte en un tenso conflicto que duró más de tres años. Todo terminó bajo un armisticio y nunca se firmó un tratado de paz, por lo que hoy las dos Coreas, en la teoría, siguen en guerra.

Durante la última década, Corea del Norte ha llevado a cabo diferentes maniobras de armamento nuclear en el Mar Amarillo, incluso en muchas ocasiones siendo sancionada por la ONU que le han llevado hasta los bloqueos más férreos que han provocado fuertes hambrunas en el país comunista.

Conflicto en el Mar Amarillo
Pero, ¿Por qué ahora han decidido tensar la cuerda de esa forma con esta escalada de violencia y provocaciones?
Analicémoslo desde los dos lados. Por una parte tenemos a Corea del Norte, Kim Jong-un, presidente y líder de Corea del Norte, seguidor, como fueron su padre y su abuelo, de la filosofía Juche. Esta filosofía habla del carácter belicista de los estados que la siguen llegando en algunos casos, como es el del país norteño, a gastarse más dinero en armamento y en fines militares que en su pueblo, lo que les lleva a estar en un perpetuo estado de guerra.

Pero si echamos la vista hacia atrás podemos ver como esta situación se ha repetido a través de los tiempos en más de 10 ocasiones, la última el pasado otoño. Corea del Norte estaba siendo azotada por una de las peores hambrunas de su historia, miles de personas estaban muriendo de hambre y solo la amenaza de su líder y el miedo de Corea del Sur les llevó a una solución: el envió de 240.000 toneladas de alimentos provenientes de Corea del Sur para paliar las hambrunas que estaban sufriendo en el Norte. Todo terminó ahí, durante un par de meses Kim Jong-un no dijo nada, repartió la comida entre sus ciudadanos e intentó acabar con la situación precaria de su economía.

Hasta hace dos semanas, en estos quince días hemos podido ver provocaciones por parte del mandatario coreano hacia Corea del Sur y Estados Unidos desobedeciendo en muchas ocasiones a sus dos grandes y únicos aliados: Rusia y China.

El primero de ellos ha tachado de intolerables las provocaciones de Corea del norte y China lleva semanas pidiéndole a Corea del Norte que cese en su escalada de violencia e invitándole a que se siente para tomar soluciones diplomáticas.

Por su parte, el gigante asiático no ha retirado su apoyo a Corea del Norte en la teoría, ya que en la práctica está dejando a Estados Unidos hacer prácticas militares en zonas de su mar territorial.

Todo parece llevarnos a un ataque suicida por parte de Corea del Norte que en estos momentos no cuenta con ningún aliado, pero ¿Y si todo esto no es más que una llamada de atención a los organismos internacionales?, ¿Y si están pasando por una de las peores hambrunas y necesitan ayuda como en otoño del pasado año?

Las agencias de prensa internacional dicen que Corea del Norte tiene pensado atacar el 15 de abril coincidiendo con el cumpleaños de Kim Il Sung, creador del país y abuelo del actual líder.
Nos falta un punto de vista, el de Estados Unidos, ¿Y si EEUU estuviese interesado en que las coreas entrasen en guerra para entrar de lleno en la zona y reforzar sus intereses económicos y estratégicos en Asia?

La posición de Corea del Norte es geoestratégicamente perfecta. Estados Unidos está muy bien posicionada tanto en Corea del sur como en Japón, lo que a simple vista no nos hace pensar en un interés fuerte. Pero si miramos bien la posición de Corea del Norte es perfecta para que Estados Unidos coloque bases militares en la península y así poder tener totalmente controlado a sus dos grandes enemigos, por una parte su gran “aliado” y a la vez “enemigo” comunista China y por otro lado Rusia, el posicionamiento de EEUU en esa zona reforzaría su esfera de poder y a la vez haría que disminuyese el poder comunista.

En un segundo punto podemos encontrar los intereses económicos en el país norcoreano que podrían ser muy halagadores para EEUU, en un país en el que no existe absolutamente nada y en una crisis económica tan fuerte como la que vive el país estadounidense: la “liberación” del país comunista podría provocar un aperturismo extremo sin transición, lo que favorecería el desembarco de los intereses americanos en la zona y la creación de miles de trabajos y empresas en el país.

Puede que esto sea el preludio de una guerra, pero ojala solo sea un alarido de auxilio de Kim Jong-un para salvar a su moribundo pueblo.

Por Xabier Jiménez Soto

09/04/13
GLOBALASIA.COM

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