Temperoni: el “Belgrano” es un ícono de la Flota (Puerto Belgrano)

"La nave miró al cielo por último vez para no llevarse consigo a ninguna de las balsas con los sobrevivientes", expresó el jefe del Estado Mayor de la Flota de Mar, en la ceremonia que se desarrolló en la Base Naval. La histórica nave y los héroes fueron recordados, además, en la ciudad.

"La nave miró al cielo por último vez para no llevarse consigo a ninguna de las balsas con los sobrevivientes", expresó el jefe del Estado Mayor de la Flota de Mar, en la ceremonia que se desarrolló en la Base Naval. La histórica nave y los héroes fueron recordados, además, en la ciudad.

Se mantiene viva la llama del crucero "General Belgrano", uno de los íconos identificatorios de la Flota de Mar, según afirmó ayer el capitán de navío VGM Juan Carlos Temperoni, en la ceremonia adonde se recordó el 29 aniversario del hundimiento de la nave.
    
"Honramos a nuestros héroes frente a este monumento histórico levantado en el corazón mismo de la Flota de Mar y frente al que fuera su amarradero habitual", expresó el jefe del Estado Mayor de la citada Flota", en la Base Naval Puerto Belgrano.
    
El acto fue presidido por el comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, vicealmirante Daniel Alberto Enrique Martín y, contó con la presencia, entre otras autoridades, del secretario de Gobierno rosaleño, Alejandro Siracusa, y de la presidenta del Concejo Deliberante, Vanessa Rodríguez.
    
"A las 16.01, navegando con rumbo este, el viejo y noble crucero se sacudió violentamente, estremeciendo la vida a bordo. Una poderosa explosión, seguida del cese inmediato de electricidad y fuerza propulsora, paralizó a los 1093 tripulantes. Y cuando parecía que el buque se elevaba por el aire se produjo una segunda explosión que arrancó literalmente 15 metros de su proa", expresó el capitán de navío Temperoni.
    
El marino dijo que, sin fuerza motriz ni generación eléctrica de emergencia, comenzó a inclinarse a babor y a hundirse lentamente. "Las severas condiciones meteorológicas no impidieron que la dotación realizara heroicos esfuerzos para mantener el buque a flote y rescatar a los heridos. No fueron pocos los que bajaron varias veces a las cubiertas inferiores para prestar ayuda a quienes pudieran necesitarla".
"Una imagen retenida por muchos –expresó– es la de aquellos hombres saliendo a la cubierta exterior transportando sobre sus hombros a camaradas heridos y rescatados del aquel grave escenario interior. Algunos dieron la vida por ofrecer esa maravillosa ayuda".
    
Expuso que solo habían transcurridos 22 minutos cuando el crucero pareció comprender que nada se podía hacer por los hombres que tanto admiraba. "Y como distendiendo sus músculos de acero siguió recostándose. Se llegó a un punto de no retorno y fue entonces cuando el comandante, capitán de navío Héctor Elías Bonzo, dio la orden, sin duda más dolorosa, triste y desagradable, que ningún marino desea presenciar, de abandonar el buque", expuso.
    
Expresó que los heridos fueron llevados a las balsas y hacia ella también se dirigieron quienes conservaron sus energías.
    
Dijo que a las 16.40 el comandante se arrojó al agua helada junto al suboficial Barrionuevo, quien permaneció a bordo junto a él hasta el último momento.
    
"Pocos minutos después, y con las últimas luces del día, el crucero, como toda madre que protege a sus hijos, esperó que se concretara el abandono y cuando el agua embarcada lo tumbó definitivamente, miró al cielo con su proa por último vez para no llevarse consigo a ninguna de las balsas con los sobrevivientes, quienes gritaron con profunda emoción: `Viva la Patria y viva el Belgrano`. Ese fue el saludo final para el crucero y los 323 héroes que lo acompañaron hasta su último apostadero", manifestó

El permanente recuerdo.
En la soleada, pero fresca mañana, el capellán castrense Pablo Vita realizó una invocación religiosa. Luego, se procedió a la colocación de ofrendas florales al pie del citado monumento.
    
Estuvieron a cargo de la Asociación Ultima Tripulación del crucero "General Belgrano", el Centro de Veteranos de Guerra y Familiares de Caídos en Malvinas, la Asociación Amigos del crucero "General Belgrano", el Círculo Oficiales de Mar, las comunas de Bahía Blanca, Villarino y Coronel Rosales, y de la localidad de Bonifacio.
    
También lo hicieron la ATE, el CD, APCJ, la Policía Federal Argentina, el Ejército Argentino, la Infantería de Marina y el Comando de la Aviación Naval.
    
Las últimas ofrendas florales estuvieron a cargo de la Armada, a instancias del vicealmirante VGM Martín y el comandante de la Flota de Mar, contralmirante VGM Eduardo Raúl Poleman, y de los familiares de ex tripulantes de la citada nave.
    
El colofón del acto llegó con los acordes de las marchas al "Crucero General Belgrano" y de la Armada Argentina.

Emoción y terruño.
En la tarde de ayer, en la Plaza Crucero Belgrano, de Villa Maio, también se recordó al histórico navío. En la ocasión, los oradores en el ceremonia fueron fueron Blas Fernández, ex tripulante del crucero, y el director de Cultura, Fernando Quiroga, en representación del intendente municipal, ingeniero Néstor Hugo Starc, quien en la víspera se encontraba en La Plata.
    
En la ocasión, se ofreció una invocación religiosa y se colocaron ofrendas florales.
    
A su término, la comitiva e invitados especiales se trasladaron hasta casa de la Asociación Ultima Tripulación del Crucero "General Belgrano".
    
Allí se refirió a la fecha Ricardo Faleroni, se procedió al arriado del pabellón que fue entregado al Jardín de Infantes "Crucero General Belgrano", de Monte Hermoso, y luego se realizó el izado de la enseña patria.
    
Se cantó la marcha al citado navío y el Coro Lengua de Señas interpretó la canción "Solo de pido a Dios".
    
Finalmente, se virtieron montículos de tierra de cada una de las provincias de donde son oriundos los veteranos de guerra.

03/05/11
LA NUEVA PROVINCIA

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