El capitán de fragata Guillermo Tarapow aseguró que el motor que originó el incendio en el rompehielos Almirante Irízar estaba nuevo. Tarapow, junto a los treinta hombres que lo acompañaron en el remolque del buque, fueron recibidos en Puerto Belgrano por el jefe de la Armada, almirante Jorge Godoy, y por sus familiares.
El capitán de fragata Guillermo Tarapow aseguró que el motor que originó el incendio en el rompehielos Almirante Irízar estaba nuevo. Tarapow, junto a los treinta hombres que lo acompañaron en el remolque del buque, fueron recibidos en Puerto Belgrano por el jefe de la Armada, almirante Jorge Godoy, y por sus familiares.
El capitán Tarapow indicó además que el incendio afectó al 15 porciento de la embarcación que será reparada en el astillero Río Santiago.
Al ser consultado sobre las causas del incendio del rompehielos, Tarapow informó que "fue en el motor número dos que teníamos nuevo, se le había hecho el service que le corresponde por la cantidad de horas de uso, lo habíamos probado en todas las exigencias del protocolo y aprobada esta reparación por el representante del motor en la República Argentina".
"El motor estaba impecable, sin embargo se produjo una ruptura en una tubería de provisión de combustible por encima del motor que salpicó al otro justo en el lugar donde está mas caliente, fue instantánea y se produjo la rotura total de esa tubería presurizada a 2 bar, dos kilogramos por centímetro cuadrado de presión", explicó.
"Tiró combustible y en menos de tres minutos fue una bola de fuego, fue excepcional porque en 30 años de marino que tengo y en muchas lecturas nunca ví algo así", comentó el capitán del rompehielos.
600 GRADOS. Tarapow agregó que el incendio "fundió el motor de aluminio que funde a 600 grados, o el bronce a 900 o el hierro a 1.500 grados y eso está fundido".
En el caso de la flotabilidad del buque, el comandante expresó que "estaba comprometida porque una temperatura de 1.500 grados produce dilataciones que produjo el corte de algunos tornillos por dilatación de las placas de metal, entonces la seguridad estaba comprometida y la estabilidad también".
"Durante las dos horas y media que combatimos el incendio metimos cerca de 270 toneladas de agua de mar intentando confinarlo", agregó. Tarapow señaló también que "el resultado era menos que incierto, era confirmado que el buque estaba predestinado a estallar porque a bordo teníamos un millón de litros de combustible dieses, 100 mil de gasoil antártico y casi 40 mil litros de combustible de aeronavegación, una verdadera bomba de tiempo".
El capitán Juan Pablo Panichini, vocero de la Armada, informó que tras el amarre "se va a llevar adelante una investigación", al margen que la que realiza la Justicia, para investigar las causas del siniestro.
RESCATE. Tarapow, señaló además que "si (el barco) se hubiera hundido antes que mi tripulación hubiera sido rescatada, me hubiera hundido con el buque". "Yo sabía que tenía que permanecer a bordo hasta tanto asegurar el salvataje de mi tripulación, ser capitán es un rol que está por arriba de la persona y no iba a ser yo el comandante que iba a distorsionar ese rol para todas las marinas del mundo", agregó Tarapow tras arribar con el rompehielos siniestrado hace diez días a la Base Naval de Puerto Belgrano.
El rompehielos que hace diez días sufrió un incendio en proximidades de Puerto Madryn, arribó pasadas las 20.35 junto con dos remolcadores a una de las dársenas de la Base Naval de Puerto Belgrano, ubicada a 30 kilómetros de Bahía Blanca.
21/04/07
INFOCHUBUT
