El concepto está de moda, es pegadizo, genera simpatía, ningún político que se precie de informado puede dejar de usarlo en sus discursos y desde 1994 se ha incorporado al plexo constitucional. Sin embargo pocos parecen saber cómo bajar el concepto a la gestión y a la acción.
El concepto está de moda, es pegadizo, genera simpatía, ningún político que se precie de informado puede dejar de usarlo en sus discursos y desde 1994 se ha incorporado al plexo constitucional. Sin embargo pocos parecen saber cómo bajar el concepto a la gestión y a la acción.
Estamos hablando de sustentabilidad o de cómo establecer estrategias que permitan satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras de satisfacer las propias. La idea lleva implícito que podemos aspirar a un desarrollo económico presente sin que por ello pongamos en peligro el mismo derecho para nuestros hijos.
Aunque el diseño de estrategias a largo plazo es una materia que históricamente los argentinos desaprobamos, la creciente demanda que hace la sociedad por políticas que protejan el medio ambiente y la conservación de los recursos naturales debería obligarnos a asegurar un modelo de crecimiento sustentable que contemple las cuatro dimensiones que interactúan entre si: la biológica, la económica, la social y la política.
Una gestión sustentable de la pesca puede ser para algunos solo un desafío ético sobre el que militarán grupos ecologistas, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos en general. Sin embargo, la verdadera dimensión de la sustentabilidad hace que cada día más se convierta en una exigencia de los consumidores y de los mercados hacia donde van nuestros productos pesqueros. A partir de esa preocupación sobre la sustentabilidad de los recursos pesqueros se han desarrollado sistemas de certificación de pesquerías que dan certezas a los consumidores sobre el origen y las prácticas involucradas en las capturas y en el procesamiento de los productos. Para las empresas ofrecer pescado con sustentabilidad certificada ha dejado de ser una posibilidad para vender a mejores precios para convertirse en un requisito para estar o no estar presentes en algún destino atractivo.
Ese enfoque es el que destacó recientemente en Paris Peter Redmond, vicepresidente de Wal-Mart en su intervención sobre “Desafíos de la Globalización de las Pesquerías” organizada por el Comité de Pesquerías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la FAO “más allá de si el tan mentado pero nunca probado precio premium se materializa o no”… “ Si no aseguramos la sustentabilidad, perdemos nuestra posibilidad de crecer como negocio, así de simple”, dijo Redmond.
Por su parte y en la misma línea argumental Markus Stern, gerente general del Programa Suizo de Promoción de las Importaciones (SIPPO) sostuvo: “Con relación al mercadeo, sustentabilidad es la palabra mágica”. “Es una tendencia poderosa en el mercado ahora mismo, y si se pierde esto de vista por mucho tiempo, yo creo que no se estará en condiciones de competir por mucho tiempo más en el mercado”.
En nuestro país el camino se ha iniciado con la certificación de la vieira patagónica y se ha puesto en marcha la certificación de la merluza en el Gofo San Matías, mientras que el gobierno de Chubut ha anunciado su interés por la certificación de la vieira tehuelche.
Para ponernos a tono con estas tendencias, que no tienen vuelta atrás, es indispensable que se garanticen la continuidad y la realización de las campañas de investigación a cargo del INIDEP, para lo cual los buques de investigación deben estar disponibles y en buen estado de funcionamiento, que no existan dudas sobre capturas que superen las Capturas Máximas Permisibles y que se mantenga un esfuerzo pesquero sobre las especies, acorde con lo biológicamente aceptable. Podrá gustar más o menos recurrir a empresas certificadoras internacionales pero hasta tanto nuestro país o nuestra región no desarrolle sistemas propios, confiables y reconocidos en el mundo no hay otras alternativas para competir dentro de los mercados globales.
Como dijo Redmond, de Wal-Mart, “La cuestión de la sustentabilidad es un juego donde ganan todos: compañías, consumidores y el medio ambiente”. Mantener ese equilibrio debe formar parte de una estrategia integral de gestión, así la sustentabilidad dejará de ser solo una linda palabra.
07/05/07
PESCA & PUERTOS
