En Japón cayó el consumo de pescado. Y los productos cultivados en la zona fueron prohibidos.
En Japón cayó el consumo de pescado. Y los productos cultivados en la zona fueron prohibidos.
El fantasma de la radiación ahora se cobró una nueva víctima. Primero fueron los zapallos, las lechugas y otras tantas verduras de las granjas de Sendai, cercanas a donde había golpeado el tsunami del 11 de marzo. Después las restricciones cayeron sobre la nave insignia de la gastronomía japonesa de exportación, el sushi. Y ahora, la última noticia es que el Ministerio de Salud prohibió los hongos shiitake de las zonas porque detectaron en un grupo de ellos altos niveles de radiación.
En un comunicado oficial, el gobierno de Japón anunció ayer que queda prohibida la venta de los hongos cultivados al aire libre en la prefectura de Fukushima. En ese lugar está la central en la cual se desató una emergencia nuclear, que aún no han logrado controlar.
En una rueda de prensa, el jefe de Gabinete, Yukio Edano, aclaró que la medida sólo afecta a esta especie de hongo procedente de trece ciudades y tres pueblos de esa prefectura, mientras aclaró que quedan excluidos los hongos cultivados en invernaderos.
Las ciudades afectadas son Date, Soma, Minamisoma, Tamura, Iwaki, Shinchi, Kawamata, Namie, Futaba, Okuma, Tomioka, Nahara e Hirono; y los pueblos Iitate, Katsurao y Kawauchi, según la agencia de noticias Kiodo.
Luego de la crisis en la planta de Fukushima, miles de litros de sustancia radiactiva se filtraron en el mar y esto repercutió de manera fuerte en la industria pesquera. Ejemplares de peces capturados el jueves pasado en la zona dieron niveles de cesio radiactivo de 570 becquereles por kilogramo, cuando el límite es 500 becquereles. Anteriormente, había sido detectado yodo con radiación por encima del máximo legal en Ibaraki.
La pesca ya estaba prohibida en un radio de 20 kilómetros alrededor de la planta nuclear, y la industria había decidido paralizar de forma voluntaria las actividades también en Ibaraki porque los intermediarios habían dejado de comprar pescado de estas zonas.
En Tsukiji, el mercado de pescado más grande del mundo que queda en Tokio, los camiones descargan toneladas de atunes congelados pero en el lugar apenas hay clientes. “El negocio cayó en más de un 40%. Ya no vendemos pescados de la costa del noreste, donde golpeó el tsunami”, explicaba uno de los puesteros.
Por otro lado, los granjeros comenzaron a hacer protestas públicas en las cuales se los ve comiendo sus verduras para disipar las dudas de los consumidores. “Estamos sufriendo sin necesidad, sólo por rumores sin fundamento. Por eso convocamos a celebridades locales e internacionales a que coman nuestros productos para que vean que son tan seguros como los demás”, explicó uno de los productores a la cadena NHK.
14/04/11
CLARIN

