(FNM) La petrolera noruega Statoil dio a conocer su decisión de clausurar sus operaciones offshore en Alaska, en el marco de las medidas de ajuste de su cartera de exploración. La decisión implica que Statoil dejará las 16 concesiones que opera, así como su participación en otras 50 concesiones operadas por ConocoPhillips, todas en el Mar de Chukchi. Las concesiones fueron otorgadas en 2008 y expiran en 2020.
(FNM) La petrolera noruega Statoil dio a conocer su decisión de clausurar sus operaciones offshore en Alaska, en el marco de las medidas de ajuste de su cartera de exploración. La decisión implica que Statoil dejará las 16 concesiones que opera, así como su participación en otras 50 concesiones operadas por ConocoPhillips, todas en el Mar de Chukchi. Las concesiones fueron otorgadas en 2008 y expiran en 2020.
La petrolera anticipó que cerrará también sus oficinas en Anchorage, Alaska.
Según lo informado, la decisión surge como parte de un esfuerzo por optimizar su cartera, reforzar su rendimiento financiero y mejorar su posicionamiento a largo plazo.
“Desde 2008 hemos trabajado para hacer progresar nuestras opciones en Alaska. Se llevó adelante una tarea sólida, pero dadas las presentes perspectivas no podemos mantener los esfuerzos continuos para madurar esas oportunidades”, dijo Tim Dodson, vicepresidente ejecutivo de exploración en Statoil.
La salida de Statoil sigue al fracaso experimentado por Shell en su intento por encontrar volúmenes recuperables de petróleo y gas en los mares de Chukchi y Beaufort, luego de haber invertido USD7.000 millones en exploración.
Más recientemente, la Secretaría de Interior de los EEUU resolvió cancelar dos llamados para otorgar concesiones de petróleo y gas en el Ártico, que estaban pendientes, debido a las actuales condiciones del mercado y el bajo interés de la industria.
El mes pasado, el gobierno estadounidense también denegó solicitudes de Shell y Statoil para suspender las concesiones, mecanismo que hubiere permitido postergar el término original de duración de las mismas, de diez años. La autoridad de aplicación entendió, entre otras razones, que “las compañías no habían demostrado un razonable cronograma de trabajo para la exploración y desarrollo de las áreas concesionadas”. (Por Mike Schuler; gCaptain. Adaptado al español por NUESTROMAR)
19/11/15

