(FNM) La policía de las Islas Seychelles encontró rastros de droga en los cuerpos y una jeringa en el camarote de los guardias, lo que hace suponer que el abuso en la utilización de esa droga tuvo incidencia en su fallecimiento.
(FNM) La policía de las Islas Seychelles encontró rastros de droga en los cuerpos y una jeringa en el camarote de los guardias, lo que hace suponer que el abuso en la utilización de esa droga tuvo incidencia en su fallecimiento.
La autopsia indicó que la causa de la muerte de los dos guardias, uno de ellos ex Seal de la Marina Estadounidense, que se encontraban en tareas de seguridad a bordo del ya famoso buque Mærsk Alabama en la lucha contra la piratería en el Océano Indico, fue una falla respiratoria, junto a un paro cardíaco. “Paro cardiorespiratorio”, diría un sumario legal en Argentina, un eufemismo médico para no comprometer una opinión más puntual en casos controvertidos, aunque sea aplicable a cualquier persona que perece.
El buque donde se desarrollaron los hechos saltó a la fama después de la película de Hollywood “Captain Phillips”, que fuera nominada por la Academia del Cine para varios Oscar.
En ella se relata el caso real del secuestro del buque de 17000 toneladas llevado a cabo por piratas somalíes en abril de 2009 y que fue resuelto por fuerzas navales norteamericanas que patrullan las costas de Somalia, con el empleo justamente de las fuerzas especiales denominadas SEALS (Sea, Air and Land- Equipos Mar, Aire y Tierra de la Armada de los Estados Unidos).
En la oportunidad, certeros francotiradores SEALS mataron a los piratas liberando así al Capitán Richard Phillips quien era mantenido cautivo en una lancha salvavidas del buque junto a tres piratas que negociaban una recompensa por él.
Jeffrey Reynolds y Mark Kennedy, los guardias de seguridad de la empresa de seguridad privada antipiratería Trident Group, fueron hallados muertos por un colega en su camarote del Alabama y el análisis de los forenses de las Seychelles estableció una relación de la muerte con el uso de heroína.
El empleo se guardias de seguridad privados a bordo de buques mercantes que transitan por esas aguas se está volviendo cada día más habitual y está siendo aceptado por los países cuyas flotas se ven afectadas por los hechos de piratería.
28/02/14
FUNDACION NUESTROMAR

