Eso opina Jorge Vallejo, representante de Colombia ante la Agencia Internacional de Energía Atómica.
Eso opina Jorge Vallejo, representante de Colombia ante la Agencia Internacional de Energía Atómica.
La detección de agua contaminada en el reactor 2 de la planta nuclear de Fukushima, a sólo 55 metros del Océano Pacífico, prendió de nuevo las alertas ante otro posible desastre natural en las costas de Japón.
Jorge Vallejo, representante de Colombia ante la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), explicó para EL TIEMPO la probabilidad y los alcances de una eventual fuga de contaminantes altamente radiactivos al mar.
¿Cuál es el riesgo real de que la radiación llegue al océano?
Puede pasar. Ese es un escenario que se puede dar. Sin embargo, las sustancias contaminantes se diluyen en grandes distancias, se disuelven en partículas muy pequeñas. La verdadera pregunta es de qué se compone el material y en qué cantidad podría llegar al océano.
Si ese es un escenario posible, ¿podría hacer un pronóstico del nivel de riesgo que representaría una emergencia de este tipo?
Para decir eso con certeza habría que esperar varios días y hacer un análisis que permita hacer una evaluación exacta de los riesgos. Sería prematuro e irresponsable que alguien se anticipe a pronosticar el riesgo de filtraciones en este momento.
¿Cuál puede ser el área de influencia de una emergencia de esa naturaleza, es algo para preocuparse?
No. Definitivamente no es para preocuparse. De llegar al océano, las partículas contaminantes se irán dispersando y tendrán una concentración muy pequeña. Se debe monitorear el área del suelo y encontrar concentraciones altas de plutonio o cesio, por ejemplo, y de allí partir para hacer una limpieza. El perímetro de seguridad se dispuso a 20 kilómetros de Fukushima, por lo que el riesgo para la gente es muy pequeño.
Expertos opinan que Japón no ha entregado informaciones precisas sobre la gravedad de la emergencia. ¿Cree que el gobierno japonés ha dimensionado de manera correcta la alerta nuclear?
Las crisis, en Japón o en cualquier lugar del mundo, producen siempre dificultades típicas en la comunicación. Adicionalmente, la descoordinación que un evento triple como este puede producir es enorme. Creo que en medio de la crisis, Japón ha tratado la emergencia de la mejor forma posible.
Por: ANDRÉS GUEVARA BORGES
29/03/11
EL TIEMPO
