La situación del calamar gigante, potón o jibia (Dosidicus gigas) en el Pacífico sur continúa siendo incierta.
La situación del calamar gigante, potón o jibia (Dosidicus gigas) en el Pacífico sur continúa siendo incierta.
La reciente edición de la European Seafood Exposition (ESE) celebrada en Bruselas tuvo para los expositores peruanos un aliado inesperado: el acercamiento de la materia prima al litoral de Perú. Mientras que en los últimos 3-4 meses el calamar gigante había permanecido a unos 3-4 días de la costa, pasó a estar a tan solo un día.
Si bien es cierto que dicho acercamiento se produjo en la zona norte de Talara, permitió un cauto optimismo de cara al futuro y animó la oferta.
Se habló de “reventón” o de retorno definitivo del cefalópodo, algo que se mantuvo al menos durante los días que duró el evento en Europa.
Con tal noticia en la mano, la mayoría de los expositores del stand de Perú eran optimistas y con miras a futuro suministro, ofertaban el potón en todas sus presentaciones, ya sea filetes, alas o tentáculos.
Sin embargo, con el transcurso de los días, lo que parecía algo firme y duradero pasó a ser intermitente a mitad de mayo. El recurso volvió a alejarse y en la semana 20 se encontraba a 2-3 días de la costa.
Esta situación está generando no pocas dudas entre los clientes, quienes están consultando, casi a diario, cómo avanzan sus stocks y la posibilidad cierta de embarques.
También se dio la presencia de potilla (tubos de 100g a 1 kg), que sobre todo en los puertos del Sur (Tacna), aparece en forma intermitente. El recurso está frente a ese puerto, por lo que la captura, que se premia con un precio interesante, puede durar menos que los 30 días habituales de años anteriores.
Los precios para productos solo congelados están hoy más bajos que la vez anterior, como los tentáculos, al igual que los precocidos.
En Chile, en tanto, la materia prima aún está a unas 4-5 horas de los muelles.
No se ha solucionado todavía el tema de la falta de contenedores y las líneas marítimas no han aumentado la frecuencia de barcos de línea regular.
Lamentablemente, las tarifas de los fletes por contenedor con destino a Asia siguen altas, lo que perjudica mucho este negocio.
La demanda de filetes sin piel continúa muy firme en Europa. Algo menos firme está la demanda de otros subproductos, como las alas y los tentáculos.
Pero la comercialización se ve dificultada por la arraigada costumbre de algunos destinos de demorar los pagos.
Cuando se debería remesar a poco de embarcar, los compradores están pagando casi sobre la fecha de arribo de los contenedores. Para las pesqueras, que deben pagar a sus tripulaciones al arribo a puerto de origen, esto les genera grandes problemas disponibilidad de dinero, así como también a los cargadores, quienes no disponen de suficientes fondos a la hora de comprar la materia prima.
Por Ignacio Bayley Bustamante
23/05/11
FIS.COM

